Kurt Vile & The Violators + Mick Turner – Sala Penélope, Madrid (24/08/14)

Despidiendo las vacaciones con Kurt Vile & The Violators.

Se acerca peligrosamente el final de las vacaciones estivales, por no decir que ya se han terminado esta semana para muchos. Sin contar con los festivales veraniegos y programaciones como la del Matadero o los Veranos de la Villa en Madrid, agosto suele ser un mes de sequía en cuanto a conciertos en las ciudades y por ello, se agradeció especialmente la visita de Kurt Vile con sus Violators, quienes pasaron por la capital el pasado domingo y por Barcelona al día siguiente. El cambio de sala de Joy Eslava a Penélope fue una pena, pues en el céntrico recinto la calidad de sonido suele ser bastante buena, mientras que en la discoteca cercana a Moncloa suele suceder todo lo contrario. Antes de que el ex-The War On Drugs pisara el escenario, lo hizo Mick Turner, guitarrista de los australianos Dirty Three, acompañado por un batería y numerosos pedales. Al enchufar su instrumento a un amplificador de bajo además del de guitarra, se ahorraba a un tercer miembro y podía suplir los necesarios graves que provee un bajo. Con ‘Don’t Tell The Driver’ (2013, su último trabajo) aún en la retina, Turner ofreció un breve set en el que iba creando paisajes abstractos con su guitarra, llegando a momentos de verdadera belleza.

Kurt Vile & The Violators + Mick Turner, Sala Penélope, Madrid, 01. Miguel A. Sánchez

Por su parte, Kurt Vile tuvo mucho ganado de antemano con un público totalmente entregado, pero no por ello se esforzó menos. Aunque hubo referencias a ‘Wakin On A Pretty Daze’ (2013), su excelente último álbum, comenzando por ejemplo con ese hipnótico y precioso viaje de casi diez minutos en ‘Wakin On A Pretty Day’, o el momento en el que su banda le abandonó a su suerte para interpretar la intimista ‘Too Hard’, el melenudo guitarrista dio un buen repaso a prácticamente toda su carrera, pasando por trabajos como ‘Childish Prodigy’ (‘Hunchback’) o su también celebrado ‘Smoke Ring For My Halo’ (‘On Tour’). Intercalando temas calmados con otros más rockeros, al ligeramente despistado Vile (creía que el de Madrid era el último concierto, cuando aún le quedaba pasar por Barcelona) se le veía fiero con las canciones más electrificadas, como ‘KV Crimes’ o ‘Freak Train’, un estilo en el que él y su banda son más que competentes, pero donde realmente sobresalió (algo que también sucede en sus álbumes en gran parte) fue cuando nos hacía soñar con los temas más pausados, como ese medley con el que volvió para el bis, formado por ‘Dead Alive’ y ‘Baby’s Arms’.

A veces se dice que para saber si una canción es realmente buena, hay que escucharla lo más desnuda posible. En el caso de Vile, esta máxima funciona, ya que, aunque el acompañamiento de su banda era imprescindible y muy acertado en muchos de los temas que sonaron, cuando se quedaba él solo con su acústica podía calar igual de hondo o más que acompañándose de mil guitarras y efectos diversos. No se pudo pedir más para una noche de domingo. Si parte del respetable había de comenzar a trabajar al día siguiente, desde luego fue la mejor manera posible de dar carpetazo a las vacaciones.

Por Miguel A. Sánchez

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