Perro – Sala Stereo, Alicante (31/10/14)

Perro han estado más de un año pisando las tablas casi sin descanso para defender en directo “Tiene Bacalao, Tiene Melodía” y ahora que esa gira toca a su fin, les toca recoger los premios del esfuerzo. El viernes no estuvimos en un concierto, aquello era una celebración del éxito que los murcianos han cosechado y que hace que ya no sean una promesa, sino una realidad.

A las once de la noche abrían fuego Flying Pig Matanza, quienes a pesar de practicar un rock sin guitarras, podrían darle clases de fuerza a grupos que emplean ese mismo formato como podrían ser Keane, aunque su sonido sea más equiparable al de grupos como Biffy Clyro o Cuello. A ratos delicados, a ratos mas brutos que unas bragas de esparto, el trío desgranaba sus canciones creando el ambiente perfecto para que empezara la fiesta de Perro.

Todo el mundo ha oído hablar de Perro alguna vez en los últimos tiempos. Tal vez haya sido “La Reina de Inglaterra” la que les ha dado fama, pero ellos la tienen bien merecida. Cuatro jóvenes murcianos que a base de tesón y ruido están escalando dentro del panorama nacional del indie, aunque su verdadero sitio está dentro del rock. Impresiona ver la compenetración de su doble batería, ejecutando golpe tras golpe como si de una coreografía se tratase. Los miembros del grupo pueden ser considerados grandes músicos, siendo válidos para intercambiar sus intrumentos a lo largo de la actuación, excluyendo a uno de sus baterías que no se separa de los parches en ninguna canción.

Perro, Sala Stereo, Alicante (31/10/14) 01

Entre la orgía de sonido y fuerza se pueden destacar varios momentos de comunión entre público y banda, alcanzando cotas de máximo esplendor con la ya antes comentada “La Reina de Inglaterra”, “Marlotina” o “Paco Fiestas” e incluso con canciones de su anterior trabajo como “Bicicleta”. Desde luego, quien ve a Perro en directo, termina con dos cosas claras: la primera, que son muy buenos y que están donde están gracias a ellos mismos, a sus canciones y su trabajo. La segunda, un agradable zumbido de oídos que te recuerda que, aunque no te hayas dado cuenta, el volumen estaba más alto que de costumbre pero estabas tan metido en la fiesta que ni siquiera te ha importado. Perro, descaradamente jóvenes, jodidamente buenos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.