Actress – R.I.P.

Afilad vuestra imaginación porque Darren J. Cunningham (el hombre que se esconde detrás de esta “actriz”) ha regresado para mostrarnos este techno ambiental o música electrónica etérea basándose en los detalles más inverosímiles de la vida.

Rest In Peace en inglés, Requiescat In Pace en latín o como comúnmente se conoce, R.I.P., es el título del tercer álbum oficial de Actress (aunque su vida musical está repleta de pequeños lanzamientos y por lo tanto es difícil agruparla), ya que en 2008 se publicó Hazyville, y en 2010 Splazsh. Ambas publicaciones carecen de la magia que está impregnada en cada intención tras el telón de cada canción de R.I.P., y es que en estos dos casos la música se siente sin objetivo ni puerto al que llegar. Salvo ciertas excepciones, son sucesiones de canciones rítmicas en las que el fin y el principio de la canción no importan en absoluto, y la materia que se encuentra en mitad tampoco tiene relevancia. Se puede decir que son viajes monótonos en un mismo color apagado y donde la pasividad reina en cada segundo de unos temas que además se alargan durante demasiados minutos, haciendo que el viaje sea interminable, como si nos encontrásemos en un desierto sin fin y la sed nos nublase la mente. En conclusión, notas electrónicas por doquier aderezadas con unos cuantos susurros, palabrejas diseminadas por aquí y por allí y algo de beatbox en esta ensalada muy poco mixta. Pero la empresa cambió radicalmente y encontró su camino en 2012.

Actress nos presenta R.I.P. como un álbum poligonal (a semejanza de esa figura en la portada con esa forma repleta de esquinas y salientes) y es que en este trabajo vamos a encontrar muchas caras diferentes pero todas con un denominador común. Esta característica residente en cada uno de los 15 temas que componen el tracklist no es más que un interés sobrehumano por intentar descubrir lo que hay más allá de cada cosa existente, un gran afán por indagar en la profundidad que se encuentra por debajo de la superficie visible que todo el mundo ve a primera vista. Y es que es en los pequeños detalles de la vida donde se encuentra la magia y la esencia. De esta manera, éste es un álbum para imaginar, para soñar, para cerrar los ojos y ver colores y formas según sugiera la música. Si no estáis preparados para ello, entonces alejaros lo antes posible de este entorno onírico, ya que lo único que conseguiréis es cierto estrés y total incomprensión por lo que estáis escuchando.

Desde el primer tema del disco, titulado “R.I.P.”, hasta el último, “IWAAD”, sentimos un continuo flujo de ideas frescas y originales hechas sonido que no debería dejar indiferente a nadie lo suficientemente valiente como para atreverse con este incomprensible (en apariencia) trabajo. Lo abstracto es prácticamente imposible de traducir en palabras, ya que por concepto, está diseñado para ser sentido y comprendido desde dentro, y no a través de meras palabras, pero si tuviésemos que lanzar unas cuantas palabras al aire para definir el conjunto, éstas bien podrían ser: límites de un universo microscópico, atómico, conceptual y molecular.

“R.I.P.” nos pone ante las puertas de la muerte, sugiriéndonos una atmósfera cargada en la que no sabemos a donde mirar, sintiéndonos perdidos ante semejante situación. “Ascending” se percibe mucho más optimista, empezando por el título y porque las notas nos indican que si bien en la canción anterior nos encontrábamos en lo más profundo, todo lo que resta es ascender sin miedo. Son 3 minutos en los que la imagen no varía en absoluto, pero suficientes para transmitirnos lo que se deseaba. Al escuchar “Holy Water” pensamos en agua, y no únicamente por el título, ya que os aseguro que de llamarse de otra manera, nuestro pensamiento sería el mismo. Pero no es un H2O normal y corriente, para nada. Parece sacado de cualquier manantial mágico con ciertas transmisiones de bits que lo hacen ser tan divino como se muestra. “Uriel’s Black Harp” juega en la misma división que el resto de canciones que pertenecen a esta primera parte del disco.

Y de ahí pasamos a una canción extra sensitiva, y como no podía ser de otra forma, estoy hablando de “Jardin”. El minimalismo y la delicadeza inundan esta etérea pieza musical que parece sacada de aquel videojuego lanzado para Nintendo DS y que llevaba por nombre Electroplankton. De hecho es un ejemplo perfecto para tratar de explicar el contenido de este tema. En dicho juego poníamos en movimiento ciertos planktons (o particulas con significado independiente) que generaban un sonido musical dependiendiendo de varios factores como velocidad, ángulo o posicionamiento en la pantalla. El resultado no se aleja mucho del oído en “Jardin”, y con esto me refiero a esta serie de pinchazos u ondas sonoras repartidas de esta manera tan elegante y cosquilleante a lo largo de los 6 minutos de canción. “Serpent” cambia de marcha para situarnos en una carretera con curvas a toda velocidad pero sin olvidarse de que el paisaje está para disfrutarlo. Es otra joya que nos sorprende con la exactitud y el tempo de cada nota para acompañarnos cogidos de la mano por este camino serpenteante.

“Glint” y como su propio nombre indica, no deja de ser más que el destello que bien podemos ver en cualquier farola, o incluso en ese agua divina descrita líneas más arriba. Y como buen haz de luz inmediato, tan sólo dura 37 segundos, aunque nos habríamos quedado vislumbrando semejante brillo unos minutos más. Aún así, todo tiene su momento y su duración, y es un gran acierto dar con la medida justa de cada cosa.

La última parte del disco está llena de fragmentos musicales que quedarán en el recuerdo, sobretodo por el significado que conllevan. Hablo de “Caves of Paradise” y “The Lord’s Graffiti” hermanas en cuanto a idea y ritmo. Pero más en concreto hablo de “N.E.W.”, ya que lo nuevo es un concepto maravilloso y realmente atractivo. Y así transcurre toda la canción, haciéndonos recordar esos momentos en que sentimos ese sentimiento de novedad, ese sentimiento de “primera vez” tan especial en esta vida de rutina y repetición que vivimos.

Con “IWAAD” concluye un álbum que se aleja de todo lo convencional y que explora terrenos salvajes y todavía por descubrir. Y con esto me refiero a los confines del pensamiento, al descubrimiento de texturas que no sabíamos que existían, a una brava y valiente manera de abordar una empresa tan compleja como es desentrañar los misterios que se ocultan más allá de la realidad. Actress ha dado con el clavo finalmente y con esto no hace más que ponernos la miel en los labios para esperar sus próximos trabajos en los que esperamos que siga en esta misma dirección.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies