Alabama Shakes – Boys & Girls

Alabama Shakes, "Boys & Girls" (2012), album art 500px

Alabama Shakes

Boys & Girls

ATO Records, Rough Trade | Web oficial
10 de abril, 2012
Athens, Alabama, Estados Unidos
Blues Rock, Southern Rock

Artistas similares:
Matthew E. White | Etta James | The Black Keys

7.0

Puedes escucharlo:
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Madre mía, vaya con el 2012. Desde luego, si las profecías mayas se cumplen, podremos decir que nos vamos a ir al otro barrio en uno de los mejores años en lo que a lanzamientos discográficos se refiere. Y es que el álbum debut de Alabama Shakes es un disco de esos que merece la pena tener, conservar y escuchar mínimo una vez por semana.

Y es que de primeras se podría pensar que tal y como suenan Alabama Shakes estamos ante la continuidad de la historia del blues, adaptado a nuestros días. Sin embargo, cuando se avanza en la escucha de éste “Boys & Girls” esa percepción cambia llevándonos de la mano a la cuna del rock and roll, arropándonos y enseñándonos cómo se deben hacer las cosas. Porque algo tienes que tener para pasar de tener un proyecto para auto-editarte tu primer disco a que venga un sello como Rough Trade (Arcade Fire, Belle And Sebastian, Destroyer…) y que sean ellos quienes lo lancen al mercado. Y tienes que seguir teniendo algo para que un gran músico como Jack White te quiera como telonero de su gira. Y sí, todo esto con un sólo disco.

La primera baza que juegan los de Athens (Alabama) es la impresionante voz de su joven cantante, Brittany Howard. Puede que no tenga la mejor de las técnicas a la hora de cantar, pero lo suple de maravilla con ese desgarro y ese sentimiento que pone en cada palabra que sale de su boca. Cerrando los ojos podemos imaginar a la heredera de Etta James versionando cualquiera de sus canciones, o a una furiosa Janis Joplin cantando a dúo en una batalla de voces impresionante. Agudos, graves, susurros… esta chica es capaz de todo, incluso de tocar una versión de una conocida canción de T-Rex en sus directos. Podría estar horas hablando de la voz de Brittany, pero también hay que prestar atención al resto de músicos de la banda, que son de un nivel excepcional.

El primer tema y corte es “Hold On” y empieza con una simpleza que marca la pauta del álbum. La batería cala grave y profundo para que la guitarra entre con un riff onda Creedence. Desde ahí llega la voz suave de la frontwoman durante la estrofa. Pero cuando llega el estribillo, todo cambia y su voz se convierte en una fuerza de la naturaleza. Rasposa, potente, con matices de rock y sensibilidad de soul. Las cuerdas vocales de su líder son gran parte de la banda.

Avanza el disco con paso seguro hacia “I found You”, segundo tema, puro rythmn and blues. Un tema de amor, con guitarras más alegres, con una batería que acentúa todo lo que suena y la voz, esta vez más tranquila, con cierto clamor y felicidad por encontrar el amor: “viajé demasiado, me llevó mucho tiempo encontrarte. Pero te encontré”. El amor es la emoción seminal de este género. “You Ain´t Alone” arranca desgarradora, triste pero con cierto dejo de esperanza detrás de todo ese dolor. Esos arpegios que suben y bajan, y un piano que marca estados de ánimos con teclas. Y la banda hace gala de lo bien que se entienden. Y la voz. De nuevo la voz.

A medida que el disco sigue sonando uno puede adivinar o intuir que es un directo en el estudio. Ese detalle le da un pureza a todo, lo hace real y sin apenas notarse la producción. Y hace que todo suene más interesante, cargado de honestidad y con mucha “alma” musicalmente hablando. Sólo se relaja un poco en las dos preciosas baladas, “Heartbreaker” y “Boys and Girls”.

Cortes como “Rise To The Sun” o “You Ain’t Alone” fusionan sin miedo el boogie y el blues que dieron origen al soul pero añadiendo un toque de frescura, que puede estar destinado a los oídos de un público muy joven y más actual, acostumbrado a estos sonidos gracias a Amy Winehouse o a la más reciente Adele. Quizá así descubran que estas canciones sobre esperanza, amores superlativos y corazones rotos contienen toda la herencia de las que ya escribieron en los años sesenta gente como Otis Redding, Sam Cooke y Aretha Franklin, reviviendo con emoción el viejo espíritu de la Motown, que seguro conocen a la perfección los componentes de Alabama Shakes.

“On Your Way” es el cierre del disco, y tiene un sonido de canción de cuna “godspeliana”, hasta que explota, y ahí se convierte en algo genial. Va rápido, derribando cosas al ritmo de una batería que parece un elefante marchando, pero juro que es una batería. Y después vuelve a arrancar. Mientras todo eso acontece, la guitarra va tirando licks teledirigidos a los oídos.  Y la voz pregunta con fuerza: “En tu camino hacia Dios, ¿Pensaste en mí?”. Todo termina de explotar y el disco termina. Y te quedas pensando en escucharlo otra vez, pues sus 37 minutos se quedan cortos ante semejante calidad.

Como bien decía en mis primeras palabras, este año está siendo prolífico en lo que a grandes discos se refiere. No hemos llegado a mayo y ya tenemos un buen número de discos que merecen estar en esas listas que suelen salir en el mes de diciembre y que llevan por nombre “Lo mejor de…”. Aunque suene poco indie, dejad que los Alabama Shakes os toquen dentro. Y disfrutad, una vez más, de la música sin necesidad de fijarse en etiquetas.

 

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