Animal Collective – Transverse Temporal Gyrus

Hacía mucho tiempo que se esperaba la vuelta de Animal Collective, y aunque lo publicado en el Record Store Day, no se acerca a los cánones por los que pensábamos que se iban a decantar, he de decir, que me alegro enormemente que hayan dado un paso, en donde la experiencia sonora que muestran, es cuanto menos impactante.

La experimentación que aquí se les atribuye, está falta de un viaje con imágenes, ya sea en movimiento o a través de fotografías, para lo cual, no han dudado en dejarnos ese viaje audiovisual en un apartado de su web, creado especialmente para la ocasión.

Y es que el camino, aunque está dividido en dos partes, es de difícil tránsito, sobre todo el segundo, debido a que los vocales no son tan extensos como en la primera. Centrándonos en la abstracción de su música, son capaces de mezclar elementos analógicos con digitales, aunque todo esté procesado por un software y esto les haga perder algo de magia, pero para eso está la tecnología y para el bien de todos, la están usando de una forma, que está a medio camino entre ser la banda sonora de una película cualquiera y un VDJ (Visual DJ), sí, esas personas que se dedican a poner imágenes en las actuaciones de los DJ. Si tuviera que decantarme por una de ellas, sería la primera, y creo que hacen bien en (todavía) no meterse en camisas de once varas, ya que para llegar a la altura técnica de los segundos, deben depurar mejor las imágenes.

Por otra parte, lo que aquí encontramos es un juego espacio tiempo, en donde los silencios se cobran su importancia, sobre todo a la hora de introducirnos en los halos de misterio que encarnizan el espectro sonoro más afable, o los sonidos cortantes, que junto con los cambios drásticos de situación, hacen que esta se torne tensa, y todo ello sin salir de un bosque en el que miremos donde miremos, se nos hace imposible encontrar el camino de vuelta a la realidad. Y esto solo es la primera parte…

En el segundo, los cambios de plano son más incesantes, y los silencios son tan mayúsculos, que atrapan más que las voces envolventes que esquivamos a nuestro paso. La distorsión se alía con la relajación, un papel nada visto hasta ahora, y cuandonos acercamos a ella, nos encontramos con un silencio como respuesta. Intentamos rebobinar hacia atrás para descubrir todos los detalles, pero ya es demasiado tarde… Una vez que tratamos con nuestra mente todo lo que ha ocurrido, nos damos cuenta de que la realidad siempre ha estado ahí, y todo lo demás, ha sido fruto de nuestra imaginación, y es ahí donde reside la magia de este bucle sonoro al que nos hemos visto sometidos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.