Bass Drum Of Death – GB City

Bass Drum Of Death

GB City

Fat Possum Records | Web oficial
12 de abril, 2011
Mississippi, Estados Unidos
Garage Rock

Artistas similares:
Japandroids | FIDLAR | California X

Puedes escucharlo:
Spotify


Cada año hay decenas de bandas que debutan, algunos consiguiendo discos con buenos temas pero que simplemente se quedan ahí, y después hay otra tanda que sacan discazos totalmente obligatorios de escuchar, en los que su trabajo está repleto de hits que no te dejan respirar desde la primera canción a la última. Pues bien, Bass Drum Of Death pertenecen a este conjunto de bandas, y saben muy bien lo que quieren transmitir con su música: energía y diversión aderezado de ritmos de batería y guitarras garajeras.

Provenientes de Oxford, Missisipi, Bass Drum Of Death lo conforman Josh, que toca la guitarra y pone la voz, mientras que Colin lleva el mando rítmico con su incasable batería. “GB City” es su disco debut, editado bajo el sello Fat Possum Recordsen el que las canciones hablan sobre las drogas, el intento de enrollarte con chicas religiosas, cuando estás hundido, la aparición de Elvis en tus sueños dándote consejos y del diablo viviendo en el interior de tu cerebro. El álbum y su contenido es una obra perfecta para cuando estas jodido y necesitas energía, cuando necesitas rebelarte contra el mundo, cuando quieres gritar o saltar dando un vuelco hacia la euforia en tu estado de ánimo. Ideal y necesario cuando vuelves a casa, o donde quieras que vuelvas, caminando en medio de la noche.

Todo comienza con “Never Jamming”, donde nos ponemos las gafas de sol y encendemos el coche a un ritmo incesante de batería, sentimos el garaje rock que vamos a degustar a lo largo de toda la producción, con la voz de Josh diciendo “nos importa una mierda todo y esto es lo que te vamos a decir”, una tema sencillo, con guitarra distorsionada y unos coros agudos que lo acompañan en el estribillo muy a lo Beach Boys, no pararemos de canturrear. Seguida de “GB City”, el tema que da nombre al álbum, con una intro muy sesentera, sigue la esencia del primer tema, con melodías de voz muy pegadizas, guitarras sucias y un estribillo donde repiten una y otra vez el título de la canción. “Get Found” es uno de los singles, con guitarras rasgadas, punteos muy indierock y una batería muy rockera, con una estructura muy simple y repetitiva. “Velvet Itch”, un tema con una esencia festivalera presente durante toda la duración del tema y una melodía de voz que suena desafiante y a desgana con una batería vibrante, sinceramente es una de las cosas que más me gustan de todo el disco, ese protagonismo de una batería enérgica. El sonido garajero vuelve con fuerza en “High School Roaches”, guitarras pegadizas, coros en los estribillos donde no pararemos de agitar la cabeza y bailar. Finaliza con una batería y unos punteos de guitarra machaconas. Clásico desde el primer segundo.

Llega el momento para encenderse una cigarrillo. “Spare Room” trae la calma después de un huracán guitarrero. Arpegios relajantes con un acompañamiento sencillo, y un ritmo grave marcado por las cuerdas hace presencia y en los últimos segundos de la canción comienzan unas guitarras chillonas que se diluyen al final, donde todo queda inundado por la reverberación que generan los pedales del guitarrista. “Young Pros” trae un aire surf, muy playero, con unos coros festivos y unos punteos totalmente desenfadados, diversión pura. Comenzando la recta final, empieza a sonar “Heart Attack Kid”, del cual se puede decir que es el hit por excelencia del disco. Una guitarra más oscura suena desde la introducción y un estribillo rebelde es seguido por un solo de guitarra con delays junto con más coros. Puro rock&roll. “Leaves” sigue la esencia del tema anterior, guitarras graves y distorsionadas no paran de sonar de manera continua, con una voz seria. Los punteos se unen en el estribillo en el que Josh alza la voz. En los últimos segundos del tema llega un puente que da pie al fin del tema con la repetición de las mismas lineas de voz que van de la mano con la melodía de la guitarra. “I Could Never Be Your Man” baja el tono de nuevo, siendo un tema más tranquilo con una voz que suena lejana, con una estructura instrumental simple y repetitiva de nuevo. Y llegamos al final con “Religious Girls” que contiene unas voces desenfadas y relajadas, con una linea de guitarra y batería muy indierock de los 90´s, un final perfecto que hace este disco debut redondo.

Deja el último tema a todo volumen, siéntate en la playa, abre una cerveza y mira como surfean sobre las olas. Puede que aparezcan los créditos de “fin de la película” al son de la música, o puede que comience tu día. Eso lo decides tu.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.