Corin Tucker Band – Kill My Blues

ifmbateman

Corin Tucker Band

Kill My Blues

Kill Rock Stars | Web oficial
18 de Septiembre, 2012
Portland, Oregon, Estados Unidos
Rock Alternativo, Indie Rock

Artistas similares:
Sleater-Kinney | Wild Flag | Superchunk

6.5

Puedes escucharlo:
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Nada más darle al play al disco se oye un “há, qué pasa?”, así, en español cutrón. Pues nada Corin, aquí estamos escuchando tu nuevo álbum a ver qué tal. Y sorprendido para bien, porque mientras más lo oigo, más jugo le saco. Qué injustos son los prejuicios antes de oír nada, sobre todo porque los antecedentes hacían presagiar algo malo. Todo lo contrario. Vayamos por partes.

Cuando Sleater-Kinney se separaron en dos, la que más ganas tenía de seguir produciendo era Corin Tucker (en la banda de egocéntrico nombre, porque ella lo vale, supongo), que en seguida editó “1000 Years” (2010), un álbum al que se le nota la urgencia en unas canciones irregulares aunque prometedoras. Un disco a la prisa y corriendo, mal asunto. Las otras dos terceras partes de aquella añorada e irrepetible banda, Carrie BrownsteinJanet Weiss formaron más adelante, y junto a Mary Timony (Helium) y Rebecca Cole (The Minders), la super banda de rock Wild Flag, las cuales publicaron un brutal disco homónimo el año pasado. Con estos dos antecedentes, estaba claro, la Tucker, por mucho vozarrón que tenga, lo tenía jodido. Ahora por separado, parece que, en la banda madre, ella tenía la voz pero Brownstein las canciones (por no hablar de esa forma de tocar la guitarra).

En “Kill My Blues” hay mucho rock & roll del bueno, con riffs apetecibles, ritmos contundentes, una voz impecable y algún que otro teclado que juega con la psicodelia (“Constance” es un descaro). Estribillos muchas veces acertados como en “Neskowin”, “Groundhog Day”, “I Don’t Wanna Go” o la magnífica “No Bad News Tonight”. Pero si hay algo que destaca en este disco es ese acercamiento al sonido más rock-alternativo de la banda que la vio nacer y con el que se debería atrever más a menudo, sin miedo, visto el resultado. Me refiero a esa profundidad en el desarrollo de la canción que se da en temas como “Kill My Blues” o, sobre todo, “Summer Jams”, un auténtico pepino.

El problema es que no en todo el álbum está igual de acertada, y hacia el final, lo que queda son canciones algo espesas, como “Joey”, “Outgoing Message” o la más que grunge “Blood, Bones And Sand” que, además, van seguidas. Un mal trago que pasa rápido, porque “Tiptoe”, la que cierra, es otro homenaje al rock más clásico. De postre, una versión radio-edit del single que no nos sirve para nada…

Queremos más, Corin Tucker, aunque sólo sea para quitarnos el gusanillo de lo mucho que echamos de menos a Sleater-Kinney. Igual se han puesto de acuerdo con Wild Flag para alternarse y sacar un disco al año entre las dos bandas. Ojalá…

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