Daft Punk – Random Access Memories

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Daft Punk

Random Access Memories

Columbia Records | Web Oficial
21 de mayo, 2013
París, Francia
Disco, Funk

Artistas similares:
Justice | Kavinsky

8.0

Puedes escucharlo:
Youtube | Itunes


Enfunkdados en sus cascos y acompañados con un hype desmesurado, los robots, tras 8 años (3 si se cuenta la banda sonora de TRON: Legacy”) vuelven a la palestra musical con Random Access Memories”, un álbum que ha dividido al planeta: para unos será uno de los mejores trabajos del 2013 y para otros se convertirá en una tremenda decepción. Junto a colaboradores de la talla de Neil RodgersPanda Bear, Pharrell Williams o Julian Casablancas nos muestran un repertorio de recuerdos que pertenecen indistintivamente tanto al pasado como al futuro.

El dúo artífice de joyas tan veneradas como Homework” (1997) o Discovery” (2001) no se siente cómodo con tomar la vía más sencilla y rápida. De haber sido así seguramente ahora mismo estaríamos escuchando un álbum con unos excelentes himnos de electrónica y house con ese toque francés tan particular. Pero como premisa inicial debemos aceptar que Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo son humanos pero provienen de una civilización mucho más avanzada a la nuestra. La incógnita es si nacieron en Atlantis o viajaron universo y medio para llegar a la Tierra. Por lo tanto, en esta cuarta iteración musical por parte de la banda se han aventurado en un panorama totalmente inédito para ellos, como es rendir un sincero homenaje a la música disco de finales de los 70, bola de discoteca y guateques de desfase incluidos. Pero no olvidemos que son humanoides automatizados.

Si algo se puede considerar objetivamente admirable de este extenso LP de 13 canciones es que busca su propio camino a través de los hilos del tiempo y construye su propio palacio melódico con recursos originales propios y de gran mérito. Hasta la pieza más simple, como “Doin’ It Right”, materializada en torno a un loop eternamente androide unido a las pinceladas vocales de Noah Lennox, esconde en su interior un auténtica obra de ingeniería calculada al milímetro y pensada con un propósito único. Y esta idea se extiende como un virus informático por toda esta abstracción mental que se puede considerar este disco. La gran mayoría de temas presentan una unidad musical de peso y esta se repite en bucle incorporando flamantes detalles que aportan variedad al contenido. Las tres apariciones del rastafari de Chic, a parte de dar una clase maestra de como tocar la guitarra y de crear unos ritmos endiabladamente pegadizos, culminan esta forma de estructurar canciones. “Give Life Back to Music”, una apertura excitante, se pierde entre las nebulosas de ese voice coder tan bailable, y tanto como “Lose Yourself To Dance” y “Get Lucky” (las dos interpretadas por un rejuvenecido Pharrell Williams) son unos bombazos musicales. De muy cercana naturaleza, ese fondo de guitarra se convierte en el elemento esencial de la perfecta mezcla de los estribillos de Pharrell y los mortales añadidos por parte de Daft Punk.

En realidad RAM” tiene de todo y ataca diferentes frentes, ganando todas las batallas a las que se presenta. En la guerra de las baladas uno de sus soldados más representativos es “The Game Of Love”, un tema de velas y luz íntima que versa sobre las vicisitudes del juego más famoso de la Historia, en el que no todo es ganar o perder. “Within” es el resultado de la colaboración con Chilly Gonzales, el cual se arma con su piano para construir esta oda espacial que danza con movimientos sutiles entre las estrellas. Como conclusión a este apartado sentimental podemos responder a una gran cuestión existencial: los extraterrestres sienten y padecen. Tienen alma.

En el terreno más pop descubrimos el planeta “Instant Crush”, habitado por el cantante de The Strokes, que le pone voz sintetizada y sentimiento a un tema con gancho que bien podría pertenecer a su propia banda, aunque la seña de identidad del dúo francés es indistinguible. Para el recuerdo quedará aquella frase quebrada que susurra diciendo “one thousand lonely stars… hiding in the cold”. Lo de Todd Edwards es un paso atrás con respecto a la fantástica “Face to Face” que firmó para el 2º álbum de Daft Punk, pero aun así “Fragments of Time” funciona en su objetivo de relajar la tensión para la sensacional recta final del trabajo.

En este viaje por el espacio se han descubierto galaxias inesperadas y sorprendentes, que le dan un aroma exquisito de experimentación. Hablo de la pareja “Beyond” y “Motherboard”, que a base de flautas y orquestas son un ejemplo de salirse de la ruta prefijada y sumergirse en rincones inexplorados. A pesar de ello y en términos generales suponen ser los temas menos destacados. Y en contraposición tenemos “Touch”, o mejor dicho, un musical disco funk que tiene para dar y regalar. El legendario Paul Williams hace acto de presencia como si fuese ese Phantom of the Paradise (en la que se basa esta obra) y nos deja completamente boquiabiertos. Fases tenebrosas y también de puro jolgorio se mezclan con coros infantiles e instrumentación de exaltación. Traza un recorrido único y transmite como ninguna. Retened vuestras lágrimas, que querrán salir disparadas tras escuchar un final… indescriptible.

Sí, lo sé. Os sentís sedientos de electrónica, de aquello que la pareja francesa os dio con tanto éxito y que habéis escuchado durante años y años. Existen dos piezas admirables que encajan a la perfección es este género tan devoto. “Giorgio by Moroder” es una lección de vida, nunca mejor dicho, ya que el afamado productor nos cuenta sus experiencias y las culmina con una sección extravagante, lúcida y muy eléctrica. No os arrepentiréis de escuchar los 9 minutos que dura esta canción, porque es un auténtico hit. Y finalmente hacemos “Contact” con esta raza alienígena de la forma más peliculera posible. Efectos sonoros de una nave que se eyecta hacia el espacio y palabras de un astronauta anunciando el comienzo de una nueva era. Y es que este epílogo aparte de su espectacularidad juega a dos bandas entre un final irremediable, pero también un inicio esperanzador para un nuevo amanecer.

Este esperadísimo álbum por cualquier persona aficionada a la música es un compendio de recuerdos seleccionados azarosamente que nos transportan a diferentes épocas. Estas escenas son de una duración considerable, y muchos preferirán que esos bucles que se extienden considerablemente fuesen más concisos, pero están pensados con un propósito muy concreto y de ahí que tengan esa naturaleza. Daft Punk juega en una liga completamente apartada al resto de grupos y se ha podido comprobar continuamente desde 1997, y por ello cada vez que abren la boca, el mundo contiene la respiración. Random Access Memories nos deja sin aliento por su grandiosidad e ideas llevadas a cabo con calidad y sinceridad, pero… nunca llueve a gusto de todos.

Bienvenidos a la nostalgia del futuro.

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