Damon Albarn – Everyday Robots

Damon Albarn

Everyday Robots

Parlophone | Web oficial
29 de abril, 2014
Londres, Reino Unido
Pop, Soul, Folk

Artistas similares:
Blur | Gorillaz | The Good, The Bad & The Queen

9.0

Puedes escucharlo:
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Y llegó el día en que el polifacético Damon Albarn se decidió a hacer un disco en solitario. Pero sin excusas de por medio, como esa decepcionante banda sonora titulada “Dr. Dee” (2012) que ponía música a la obra de mismo nombre creada por Rufus Norris.

Y aunque algún ramalazo africano se vislumbra en este “Everyday Robots”, no es tan descarado como esas colaboraciones en “Mali Music” (2002) o en el olvidable final de Blur en “Think Tank” (2003). Su acercamiento al sonido tropical no acabó ahí, pues también con Gorillaz y The Good, The Bad & The Queen plantó su semilla, esta vez, con mejor suerte.

El señor elefante de “Mr. Tembo” hace esa misma función de refresco anti-lluvia con la que el londinense se siente cada vez más cómodo y que cierra, antes de un leve interludio, un primer tercio de disco para el recuerdo. La que abre y da nombre al disco, ese primer adelanto minimalista, nos hacía pensar que por ahí irían los tiros, pero nada más lejos de la realidad, pues “Hostiles” te llega al alma con esa desnudez melódica que tan bien se le dio con su banda madre. Más de lo mismo para “Lonely Press Play”, con sutil ritmo semi-roto y piano a secas.

El que siga, más o menos de cerca, la carrera de Damon Albarn sabrá que este es el disco más absolutamente personal que podría haber grabado, y lo demuestran canciones como “The Selfish Giant”, la cual empieza como un tango para convertirse en melancolía pura y dura, como le ocurre a “You & Me”, un lisérgico tema que recuerda, de forma alargada, a esa joya titulada “Strange News From Another Star”. Este segundo tercio de disco, el más pausado de los tres, lo cierra “Hollow Ponds” con regusto a autobiografía.

El tercer y último tercio, tras otro bello interludio, lo abre “Photographs”, sonando más a soul moderno con sintetizadores que juegan en segundo plano. Pero seamos sinceros, estamos de enhorabuena, pues es exactamente lo que le pedíamos a un artista como él, ya que todo lo que complementa al tándem formado por melodía-voz, hará de secundario de lujo. Una preciosidad de canción como “The History Of A Cheating Heart” podría haber supuesto el broche perfecto, pero para rizar aún más el rizo, ha puesto al final la ya conocida “Heavy Seas Of Love” para ceder protagonismo a su idolatrado Brian Eno y al que él mismo acompaña en un estribillo memorable.

Grandísimo y esperanzador disco, pese al temor inicial de escuchar material suyo en solitario. Teníamos muchas ganas de poder decir que Damon Albarn ha conseguido, POR FIN, que aprendamos a dejar de echar de menos a Blur.

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