Daughter – Not To Disappear

Daughter, "Not To Disappear" (2016), album art, 500px

Daughter

Not To Disappear

4AD | Web oficial

15 de enero, 2016
Londres, Inglaterra, Reino Unido
Pop, Folk, Indie

Puedes escucharlo:
Spotify | Deezer


Sacudidos los agasajos, las etiquetas de grupo revelación, las críticas positivas y el distinguido trato recibido tras su prominente debut (“If You Leave”, 2013) Daughter parecen haberse tomado el debido respiro para, lejos de dejarse amedrantar, sacar brillo a una propuesta que, de no ser tratada con cariño, podría haber quedado sepultada por el éxito a las primeras de cambio. “Not To Disappear”, el segundo trabajo del trío londinense, no deja lugar a dudas. La impecable delicadez sonora de los de Elena Tonra no fue flor de un día.

La música de Daughter sigue sonando triste y melancólica. Poca luz, mucha oscuridad. Ambientes cargados y emociones sobrecogedoras. A flor de piel. A pesar de eso, si bien su planteamiento fue inicialmente etiquetado de pop-folk, el segundo largo se acerca más que nunca a un dream-pop introspectivo y muy personal, con gotas de post-rock y shoegaze. Fría y cálida al mismo tiempo, la voz de Elena se desenvuelve como anillo al dedo en un universo complejo que impermeabiliza la nostalgia con un sonido envolvente para hablar de la pérdida de la memoria (“Doing The Right Thing”), las dolorosas rupturas amorosas (“How”) o el a veces difícil equilibrio entre el amor de una madre y los caminos elegidos por sus vástagos (“Mothers”).

Al elocuente trote de las guitarras y el bajo de Igor Haefeli, harmonizado con suaves sintetizadores -a veces distorsionados- y el ritmo de la batería de Remi Aguilella, casi siempre en segundo plano, menos cuando es invitada a empujar con más fuerza (“Fossa”), sobresalen temas brillantes que se adentran en los territorios más oscuros del folk “New Ways”) y se abren paso cortes luminosos aunque de incierta pegada (“Numbers”, “Alone / With You”).

I think I’m made of stone. I should be feeling more”, nos advierte una dulce voz en “Made of Stone”, el sufrido corte con el que el trío londinense rubrica un segundo trabajo que exhala inquietudes y a la vez encuentra un equilibrio mágico. Elena Tonra nos confirma que es una chica triste pero con un talento compositivo excepcional, gracias al cual consigue alcanzar la estabilidad emocional. Inspiremos y expiremos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.