Flying Lotus – You’re Dead!

Flying Lotus

You’re Dead!

Warp | Web oficial
7 de octubre, 2014
Londres, Reino Unido
Avantgarde Electronic, Experimental Hip-Hop

Artistas similares:
SBTRKT | Prefuse 73 | Nosaj Thing

8.0

Puedes escucharlo:
Spotify


Nunca es fácil hablar sobre la muerte, la reencarnación, el más allá, lo esotérico… y mucho menos expresarlo a través de la música. Pero si alguien está capacitado en este universo para evocar los sentimientos más complejos y profundos mediante sonidos, no puede ser otro que Steven Ellison, a.k.a. Flying Lotus.

Este disco está plagado de colaboraciones varias de calidad suprema, como las de Herbie Hancock, Kendrik Lamar, Snoop Dogg, el saxofonista Kamashi Washington, Kimbra o Stephen Bruner, ese bajista genial que participa en la mayoría de cortes y que también en solitario produce joyas inigualables bajo el pseudónimo de Thundercat. Pero Stephen y Steven comparten algo más que un nombre de pila ambivalente y una sensibilidad musical ilimitada. Ambos eran íntimos amigos y colaboradores de Austin Peralta, pianista y productor encargado de amalgamar electrónica, hip-hop y jazz en el sello Brainfeeder. La trágica muerte de éste con apenas 22 años marcó tristemente a sus colegas y fue seguramente un factor determinante en la concepción de este disco tan especial.

La portada, siguiendo el estilo esotérico-corpóreo de Alex Grey (autor del artwork de “Lateralus”, ese discazo de Tool) dibuja la gran luz al final del túnel, círculos kármicos, venas y capilares a punto de romperse, manchas de sangre, esqueletos y hombres jóvenes que pasan a mejor vida. El resto de las ilustraciones del disco, creadas en blanco y negro por el artista de manga Shintaro Kago, muestran cuerpos retorcidos, agujereados, huesos en descomposición, corazones explotando, ojos fuera de órbita, cerebros deshechos, algo más propio de un disco de grindcore.

Decía Flying Lotus recientemente en una entrevista que tanto él como Thundercat se inspiran escuchando Slayer, Mastodon o Gojira, lo cual me parece sorprendente y a la vez fantástico. Con influencias tan dispares, es realmente difícil explicar lo que aporta este álbum conceptual, ya que hay muchas cosas, todas mezcladas y bien revueltas en un disco que fluye de principio a fin, sin solución de continuidad entre los 19 cortes: pasajes de free jazz al estilo de Miles Davies, Ornette Coleman o Albert Ayler, melodías modales, atonales, artificiales, robóticas, de esas que solían estar presentes en las películas de ciencia ficción de los 80, ceremines, sonidos reproducidos al revés, coros fantasmagóricos, espectros, cacofonías, reverberaciones, cantos de sirena, voces extraterrestres y melancólicas, hip-hop deconstruído, turbio, metálico y violento, distorsión, truenos, ruidos siniestros, líneas descarriadas de bajo y guitarras electrizantes, percusión al galope, saxofones, campanillas, celebración de las palmas… todo este caos produce desasosiego e impregna el ambiente de un sentimiento enigmático, desolador.

En resumen: este disco acojona y nos hace creer en el futuro de la música. Esperemos que esta generación de artistas magníficos continúe produciendo música tan increíblemente avanzada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.