Franz Ferdinand – Right Thoughts Right Words Right Action

Franz-Ferdinand

Franz Ferdinand

Right Thoughts Right Words Right Action

Domino Records | Web oficial
26 de agosto, 2013
Glasgow, Escocia, Reino Unido
Rock, Indie

Artistas similares:
Kasabian | White Lies | Interpol

7.0

Puedes escucharlo:
SpotifyYoutube 


Por fin han vuelto. Las cuatro palabras que todo el mundo tenía ganas de escuchar se han hecho realidad más de cuatro años después de su apuesta por la conceptualización de estilo que buscaron en “Tonight: Franz Ferdinand”. Y además, han vuelto por la puerta grande: regresando a sus raíces tomando elementos de lo aprendido durante todos estos años.

Y es que si algo debía reclamar la banda de Alex Kapranos era recuperar la inmediatez de su sonido en este “Right Thoughts, Right Words, Right Action”, esa sensación que te hace reconocer una canción de Franz Ferdinand al instante. Y pese a que en la producción del álbum han intervenido tanto Todd Terje, una de las más importantes figuras dentro de la electrónica noruega como Bjorn Yttling (de Peter, Bjorn and John), sólo en momentos puntuales se nota esa influencia electrónica o disco que adereza las guitarras de los escoceses, siempre dispuestos a entregar ritmos difíciles pero que se antojan irresistibles a la hora de quedarse quieto.

Así, y con el fantasma de la disolución del grupo en el ambiente tras la larguísima gira de “Tonight: Franz Ferdinand”, se entiende que el disco empiece con una frase como “Come home practically all is nearly forgiven” dando a entender que han vuelto, con unas guitarras lanzando riffs sin parar y un estribillo que tarda sólo veinte segundos en sorprender al oyente. Y no os sorprendáis si os recuerda a Hot Chip y su “Over And Over” en algún momento, a mí también me ha pasado. Con “Evil Eye” encontramos una pequeña regresión temporal a las estructuras musicales de su anterior trabajo, destinada a las pistas de baile. La adictiva “Love Ilumination” es una bomba escondida tras esos teclados del estribillo, con parón previo para introducir un saxo, el instrumento de moda en la música.

El disco avanza y las canciones no bajan el pistón. Al contrario, “Stand On The Horizon” es una especie de medio tiempo de aires discotequeros  que tiene un amago de homenaje a “Vacaciones en el Mar” y al sonido italodisco que hace que termines poseído por la necesidad de lanzarte a bailar dando vueltas. Y aunque el inicio de “Fresh Strawberries” parezca lento nuevamente, el estribillo explota en una alegría que podría ser sacada de cualquier disco de los Beach Boys, apestando a California y a verano por todos lados. Pero dejando esos sonidos californianos, en “Bullets” la banda se acelera facturando una canción de menos de tres minutos de duración con guitarras rápidas y un toque chicloso en el estribillo, donde Paul hace lo que quiere con su batería. Ah, no os preocupéis por el riff que suena a Interpol, mola demasiado como para quejarse.

“Treason! Animals” es una joya. Y me explico, porque me imagino a los cuatro Ferdinandos grabándola y los veo disfrazados, descojonándose mientras un Kapranos inquieto no para de reclamar esa corona. El binomio guitarras-teclados en este tema es simplemente espectacular. Por cierto, en directo corearemos todos como bestias ese “I’m a King of the Animals!” antes de caer en la hipnosis del final de la canción. La oscuridad llega con los primeros acordes que nos llegan desde “The Universe Expanded”. Con Kapranos bajando la tesitura de su voz, podría hablarse de un tema de reminiscencias post-punk que revienta en un estribillo que suena british por todos lados y que una vez termina, vuelve a recordarnos a unos tempraneros Joy Division y su pasión por los tonos bajos. Siento pasar de puntillas por “Brief Encounters”, pero es el único relleno que le encuentro al disco. Es un tema que podría haber sido una cara B, pues no aporta nada nuevo. La despedida del disco es “Goodbye Lovers & Friends”, canción que parece hecha con el piloto automático y en la cual, mientras la música va apagándose, Alex Kapranos nos advierte que esta vez, es el final de verdad.

Pero desde luego, espero que no sea el final ni mucho menos. Larga ha sido la espera pero el resultado es más que satisfactorio. Como bien decía al principio, han recogido lo sembrado durante una trayectoria más que fructífera y han elegido lo que mejor saben hacer: canciones directas con unas letras elaboradas, guitarras que siguen lanzando esos riffs que junto a unas buenas dosis de teclados y sintetizadores provocan bailes imposibles y todo eso aderezado con un poquito de la frescura que todavía les queda desde aquel 2004. Han usado las palabras adecuadas y las acciones correctas para que acertemos en qué pensar sobre su retorno. Paso a la realeza, el archiduque ha vuelto.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.