Godspeed You! Black Emperor – Asunder, Sweet And Other Distress

Godspeed You! Black Emperor

Asunder, Sweet And Other Distress

Constellation Records | Web oficial
30 de marzo, 2015
Montreal, Quebec, Canadá
Post-rock, Drone, Épica

Artistas similares:
Mogwai | Explosions In The Sky | Mono

8.5

Puedes escucharlo:
iTunes | Soundcloud


El quinto álbum de estudio de Godspeed You! Black Emperor viene acompañado, como es habitual, del mayor de los misterios. Poco hemos sabido de ellos estos dos años y medio (salvo un concierto en nuestro país) hasta que, cuando les dio el puntazo, anunciaron la continuación de Allelujah! Don’t Bend! Ascend! (2012), un disco incompleto hasta la llegada de este “Asunder, Sweet And Other Distress”.

Godspeed se toman las cosas con calma. Nada más editar su cuarto álbum, el disco con el que volvieron a la escena musical, tenían una tal “Behemont” en el repertorio de sus conciertos. ¿Qué era eso? ¿Una pieza que duraba tres cuartos de hora, pero de la que a veces sólo interpretaban extractos? Ya lo dijimos en su día, y es que sólo “Behemont” daba para otro disco entero, entre otras cosas, porque lo que nos dieron ese octubre de 2012 en versión estudio, nos supo a poco de tan bueno que era. Esos experimentos de entonces, y que han seguido probando en diferentes directos (Primavera Sound 2014), se han transformado en “Peasantry Or ‘Light! Inside Of Light’”, el primer corte de esta nueva bestia parda del post-rock, una canción muy en la onda de “Mladic”, con tanta intensidad como belleza y las mismas reminiscencias orientales. La idea de que este nuevo disco complementa al anterior, se refuerza precisamente por este hecho, pues esa canción es de aquella época. También coincide con aquél en duración, e incluso la estructura es muy similar. Cuatro canciones: dos de ellas, las estrellas de cada cara; las otras dos, colchones sonoros. Mientras en el anterior, siendo “A” la pieza clave y “B” su complemento, era un “A-B-A-B”, ahora es “A-B-B-A”. Sí, como la estructura de la rima en los poemas. Igual. Porque lo que acostumbran a hacer estos salvajes, también se llama arte.

El primero de los interludios, “Lamb’s Breath”, hace de outro, como antes, pero de la forma más drone-doom posible, con ese fa mantenido hacia el final que los asemeja más a bandas como Om, Earth y, sobre todo, Sunn O))). La enlazan con “Asunder, Sweet”, una intro creciente hacia lo que vendrá luego, y que tiene más peso que ninguna de las “B” de estos dos álbumes, ya que hace pensar que, por lo menos en estructura, este álbum le gana la partida al anterior. Escuchándola sabes que algo muy bestia está por llegar, pero el problema es que para “Piss Crowns Are Trebled” no hay absolutamente nada en este mundo que te prepare. Guitarras al unísono, una de ellas con una distorsión que parece un reactor, melodías de violines que asoman para erizarnos la piel, un violonchelo que acompaña de forma magistral y un ritmo de batería mutante que nos deja completamente agarrotados. En definitiva, toda la artillería pesada que sólo esta gente sabe desplegar. Pero ojo, que eso es sólo la primera mitad del corte, pues para el final se guardan el tramo más absolutamente salvaje de su ya dilatada discografía, unos siete indescriptibles minutos que te dejan exhausto. Como dice Jota Planetas en el final de “La Caja Del Diablo”, “algo muy difícil de explicar con palabras”.

El listón que ellos mismos se impusieron con “Lift Your Skinny Fists Like Antennas To Heaven” (2000) es, siendo honestos, insuperable. Pero tal y como yo lo veo, juntando “Allelujah! Don’t Bend! Ascend!” y este “Asunder, Sweet And Other Distress” a pelo, formamos otro doble álbum a la altura de aquel. La banda sonora del fin del mundo.

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