Led Zeppelin – Celebration Day

ifmbateman

Led Zeppelin

Celebration Day

Warner Music | Web oficial
19 de noviembre, 2012
Londes, Inglaterra, Reino Unido
Heavy, Hard Rock, Blues Rock

Artistas similares:
Black Sabbath | Deep Purple | The Doors

7.0

Puedes escucharlo:
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Echemos la vista atrás hasta el 10 de diciembre de 2007. Esa fecha quedará grabada en la memoria de veinte mil afortunados que, atónitos, asistieron al último concierto que la legendaria banda Led Zeppelin ha dado y probablemente dará hasta la fecha.

Y no sólo en la memoria de los asistentes quedará lo que pasó aquella noche en el O2 de Londres, sino que además, el concierto entró automáticamente en el Libro Guiness de los Récords al ser el espectáculo musical con mayor demanda de entradas, con más de veinte millones de entradas.

La ocasión lo merecía. Ahmet Ertegun fue el fundador de Atlantic Records, la que fuera casa de Led Zeppelin durante sus cinco primeros discos y la banda sentía la necesidad de honrar a su amigo y apoyar a su causa solidaria un año después de su muerte con la celebración de este concierto benéfico para el cual se reunieron por primera vez desde el año 1988, cuando se reunieron para el 25 aniversario de la misma discográfica.

Se hace el silencio. Cuatro golpes de baqueta y entramos directos a los setenta. Bajo los focos del escenario, Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y Jason Bonham, la sombra perfecta del fallecido John Bonham, su padre. “Good Times, Bad Times”  es el tema elegido para empezar el concierto, como no podía ser de otra manera, engrasando la maquinaria a la perfección, todo suena en su sitio y los músicos haciendo lo que mejor saben hacer: tocar sus canciones en directo. Las dudas sobre las consecuencias de aquella fatídica lesión de meñique de Page a un mes del concierto quedan disipadas al minuto y medio de empezar la escucha del directo. No se puede hablar de malos tiempos cuando tenemos a Led Zeppelin sonando así de bien después de tantos años. Y ya, sin enterarnos, estamos caminando por los melódicos prados de “Ramble On” y su meteórica ascensión hasta el grito que antaño era agudo y ahora, por el paso de los años, queda un poco más apagado, pero es algo que podemos calificar como ley de vida. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. En cuanto las cuerdas vocales de Robert Plant se calientan, nos despeinamos con la potencia con la que suena “Black Dog”, uno de esos grandes temas que parece que a la gente se le olvida que pertenece a Led Zeppelin, con uno de los riffs más escuchados a lo largo de la historia del rock and roll.

Después de tres canciones, “In My Time of Dying” nos transporta durante once largos minutos a esos blues pantanosos que retomaron en el Physical Graffiti, regresando a las raíces más puras de su música. Estos sonidos más crudos y menos elaborados siguen presentes en “For Your Life” y dan paso a la experimentación funky de “Trampled Under Foot” que siempre asocio al escucharla a un clásico de los Doobie Brothers como es “Long Train Running”. Es tiempo para el lucimiento personal de Jimmy Page y el solo inicial de “Nobody’s Fault but Mine” que nos recuerda que “Presence” es un disco mucho mas crudo y directo y menos producido y arreglado que el resto, otorgándole a las canciones un empaque totalmente diferente a la hora de haberlas creado y que con un simple riff de guitarra y unas ligeras variaciones desembocan en un maravilloso solo de armónica ejecutado casi a la perfección por Robert Plant. Detalles como este son los que nos hacen tirarnos de los pelos porque no siguieran adelante con la proposición de gira que les hicieron. Y para no dejar los motivos de peso, “No Quarter” extiende su duración casi tres minutos más de lo que nos tiene habituados con un excepcional John Paul Jones al piano, demostrando una vez más lo buen músico que es.

Pasada esta parte mas cruda, por llamarla de alguna forma, es el momento de las canciones viscerales, las que salen desde el fondo más oscuro de la garganta de Robert Plant, rasgando cada una de las vocales en mil pedazos y mezclándose con el gemido de la guitarra. Tanto “Since I’ve Been Loving You” como “Dazed and Confused” son composiciones largas y en la segunda de ellas se incluye un enorme solo de Jimmy Page al que el público responde con fervor. Robert Plant da paso una vez más a su guitarrista, para que empiecen a sonar los primeros acordes de uno de los temas bandera en la carrera de Led Zeppelin. “Stairway to Heaven” empieza triste, melancólica, casi pidiendo permiso para sonar, hasta que alcanza ese punto álgido en el que una vez más, Jimmy Page abraza la canción y la hace suya a base de puntear cuerdas. Esta canción era mi mayor miedo después del paso de los años, porque llegar a esos agudos que consiguieron hacerla tan especial no es fácil pero la maestría y las tablas de Plant han sabido adaptarla a su tesitura vocal actual. Después de esto, solo podemos darles las gracias por volver a tocar semejante bestialidad musical en directo.

Irremediablemente, nos acercamos hacia el final con el consabido ramillete de temazos que nos quedan por venir. “The Song Remains the Same” es la consolidación de Jason Bonham como heredero de su padre y el inicio de los fuegos artificiales que salen de las cuerdas vocales de Robert Plant. Con “Misty Mountain Hop” suenan como si acabaran de grabar el tema en el estudio, es imposible dejar de maravillarse ante una calidad así. El primer golpe final viene dado por “Kashmir” y sus aires arábigos. Aquí ya se ha producido el rejuvenecimiento total de las cuerdas vocales de Robert Plant y deja boquiabierto a todo el mundo con esas subidas a tesituras que nadie controla como él. Por supuesto, no desmerece ni un segundo el continuo riff ni la sección rítmica de la canción, pilar fundamental en este tema. Y casi tan imprescindibles son los gemidos que a mitad de “Whole Lotta Love” reproduce con fidelidad, una vez más, esa bestia de frontman que siempre ha sido el señor Plant. Orgasmos sonoros a base de punteos, solos, reverbs… Led Zeppelin en estado puro. Parece que este iba a ser el punto final pero aún faltaba por sonar “Rock and Roll”. El tema por excelencia del grupo, siempre desde el punto de vista del que escribe estas líneas. El subidón hecho canción, desde los primeros golpes de plato hasta el último redoble, simple, directo y rápido. El broche de oro a una reunión que por fin ha visto la luz, cinco años después.

Puede que en el momento actual en el que estamos, no necesitemos a Led Zeppelin. Tenemos a Robert Plant haciendo la música que siente que tiene que hacer. A John Paul Jones formando parte de proyectos como Them Crooked Vultures o tocando con otros músicos en directo y a Jimmy Page… bueno, tenemos a Jimmy Page. Celebremos que tenemos un documento mediante el cual podemos disfrutar del último concierto de una de las más grandes bandas de rock and roll de la historia de la música. Y además, levantemos la voz bien alto para decir que Led Zeppelin en directo siguen siendo una apisonadora y que aquello que dijeron una vez, se sigue cumpliendo: el rock nunca morirá.

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