Nudozurdo – Rojo es peligro

Nudozurdo

Rojo es peligro

Everlasting Records | Web oficial
7 de abril, 2015
Madrid, España
Pop, Electrónica, Rock

Artistas similares:
McEnroe | Maga | Acuario

6.5

Puedes escucharlo:
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¿Me estabas escuchando o mirando a la mujer del vestido rojo? Vuelve a mirar”. Es la pregunta retórica que Morfeo lanza a Neo -en la primera entrega de la saga “Matrix”-, para alertarle del peligro oculto que hay detrás de la sensual mujer que, a los pocos segundos, se transforma en un peligroso agente del sistema. Una advertencia que ahora nos recuerdan Nudozurdo con “Rojo es peligro”, el cuarto trabajo de su carrera. Aquí el rojo puede ser sinónimo de sintetizadores y el peligro hace hincapié en el ligero giro que su propuesta adquiere con esos nuevos juegos rítmicos. Todo un atrevimiento que, a fin de cuentas, no es más que una nueva forma de presentar una propuesta que sigue fiel a sus raíces.

Me da la sensación que la electrónica es, a veces, un juguete con el que todo músico que se precie debe haber jugado alguna vez en su vida. Aunque muchas veces, la inclusión de sintetizadores se nota más en lo exterior que no en el contenido. En otras palabras, lo que cambia es la forma de presentar un plato que, si se nutre de materias primas de calidad, seguirá siendo igual de exquisito. El trío madrileño -en el que Ricky Lavado (Standstill) ha tomado las riendas de la batería sustituyendo a Josechu Gómez– se zambulle de lleno en los sonidos de frecuencia distorsionada, aprovechando la experiencia de Leo Mateos en su proyecto paralelo Acuario, para hilar otra conspiración de rock sofisticado y de letras despechadas sobre desamor, desafección y emociones crepusculares.

Inequívocamente no es este un disco fácilmente accesible. Cuesta bastante entrar un universo oscuro a la vez que luminoso como el que se dibuja, y hay que escucharlo unas cuantas veces para hacer una lectura correcta. Merece besar esos labios rojos y peligrosos para empaparse de sus melodías y extraer todo su jugo. “Carpinteros del mal”, primero de los diez cortes que conforman el disco, seduce a pesar de su ritmo sosegado y esa tenue capa sintética que poco a poco lo va envolviendo. A partir de ahí, no se puede negar que hay altos y bajos. “Felicidad y Réplica”, “El Grito”-uno de los cortes más sintéticos de todo el trabajo y que sirvió de single de adelanto- o “Yo te protegeré” golpean los oídos mediante una adhesividad contenida que no tiene desperdicio.

Puede que en algunos momentos la propuesta de Nudozurdo languidezca, especialmente con “Debo ser un Robot” y “Estética de tiempos”, pero su genética sigue más que presente en “Semillas Nuevas”, “Bucles dorados” o “No siento el amor y tu amor es falso”. El giro electrónico gana convicción con una “Los bárbaros/Cuando creas que yo esté aquí me habré ido”, que cierra con elegante broche la arriesgada aventura del trío.

Si de algo se pueden congratular Nudozurdo es de haber sabido mantener sus coordenadas originales, a pesar de haber dado un giro tan enorme en lo que se refiere a su base sonora. Y es que al fin y al cabo, después de todo, uno siempre puede defenderse con aquella dicha que sostiene que el orden de los factores no altera el producto.

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