Starfucker – Miracle Mile

Starfucker

Miracle Mile

Polyvinyl Record Co. | Web oficial
19 de febrero, 2013
Portland, Oregon, Estados Unidos
Rock, Indie, Electrónica

Artistas similares:
MGMT | Menomena | Passion Pit

6.0

Puedes escucharlo:
Spotify | Youtube | Bandcamp | Soundcloud


Starfucker (simplificado STRFKR) vuelve a la escena con “Miracle Mile”, 2 años después de su anterior LP, “Reptilians”. Lo hacen con un buen puñado de hits debajo del brazo y siguiendo por el camino del indie-pop electrónico que les ha llevado hasta aquí.

La formación de Portland vuelve a la carga con su tercer álbum después de su debut en 2008 (“Starfucker”) y la secuela de 2011 “Reptilians”. Fue con esta secuela cuando se dieron a conocer con canciones como “Bury Us Alive” o “Julius”. En este nuevo disco siguen con la fórmula synth pop similar a grupos como Passion Pit o incluso MGMT, guardando las distancias. En total 15 temas (puede que a algunos se les haga pesado) de indie-pop bailable.

Una cosa sí ha cambiado con respecto a anteriores álbumes y EP. En esta ocasión ya no contamos con uno de los sellos marca de la casa, como era el filósofo inglés Alan Watts. En muchas de sus canciones se incluían partes de sus conferencias al principio o al final de las mismas, cosa que le daba un carácter místico-misterioso, ya que siempre eran temas abstractos y trascendentales. Era una mezcla rara, juntar extractos de charlas en la que se discute la nada, el vacío, la vida y la muerte, con ritmos indie-pop electrónico. Pero la verdad es que no desentona. Algo así pensaría el genio al que se le ocurrió mezclar el melón con el jamón… aunque a lo mejor venía con hambre después de una borrachera. Sea como fuere, en este disco nos despedimos del señor Watts y nos centramos exclusivamente en la música. No más canciones como “Mystery Cloud” o “Hungry Ghost”.

Como he comentado, su trayectoria es bastante lineal, sin muchos cambios de tercio, aunque sí se puede observar un cierto cambio con respecto al último LP. Es como si hubieran cogido lo que aprendieron con “Reptilians” y lo hubieran adaptado al estilo de sus inicios. Pero como digo, es un pequeño matiz; Starfucker nos vuelve a traer temas bailables como “While I’m Alive” que abre el disco o “Malmö”, la mejor del disco, con mucho ritmo, tarareos y silbiditos. Hacia el final tenemos “Leave It All Behind” que también invita a darnos unos bailoteos. El resto son canciones muchos más relajadas, de las cuales hay que destacar “Say to You”, la mejor de las tranquilas, “Beach Monster”, “Atlantis” o “Golden Light”, que tiene un ritmo básico marcado por el bajo muy interesante. Hacia la mitad encontramos el interludio “Isea” que introduce a “YA YA YA” una canción rara pero con un no se qué, quizás sean los sintetizadores, quizás la voz aguda de Joshua Hodges.

La parte final es un poco densa y puede que a más de uno le sobren un par de canciones, pero un servidor no sabría que descartar. Forman un bloque de canciones más tranquilas, que no destacan para bien o para mal (muchos podrán argumentar que si no aportan nada entonces pintan menos) pero que a mí me resultan interesantes, aunque sea para escuchar de fondo mientras se hace otra cosa. Para cerrar el chiringuito, tenemos a “Nite Rite”, la canción más larga, de siete minutos de duración, casi instrumental, muy repetitiva (en el buen sentido de la palabra) que da el broche final de un modo correcto.

En resumen, no estamos ante el disco que cambiará tu vida. Es un álbum que pasará desapercibido, pero que se deja escuchar y además tiene unas cuantas canciones interesantes. Si el indie-pop más sintetizadores es lo tuyo, dale una oportunidad.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.