Sharks – Selfhood

Sharks

Selfhood

Rise Records | Web oficial
29 de abril, 2013
Leamington Spa, Inglaterra, Reino Unido
Rock, Indie

Artistas similares:
The Clash | Pure Love The Bronx

7.0

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Guitarrazos y estribillos como himnos son cantados al atardecer por unos chicos procedentes de Leamington Spa. James Mattock, Andrew Bayliss, Sam Lister y Carl Murrihy vuelven con “Selfhood”, su nuevo álbum de estudio. Con el sonido de los primeros años de la banda y mezclándolo con otros nuevos matices, Sharks vuelven pegando un golpe encima de la mesa.

Parece lejano cuando Sharks publicó su primer álbum, y en realidad fue en marzo de 2012 cuando debutaron en largo con “No Gods”. Su primer disco me decepcionó mucho ya que aunque no era malo, tampoco destacaba apenas por ningún lado. Fue un disco bastante plano, de esos que no diferencias unas canciones de otras y te parecen todas igual. La losa de “No Gods” fueron los primeros lanzamientos de la banda, cuando aún sacaban Eps y singles como “Shallows Waters EP”, “Show Of Hands EP” o “The Joys Of Living” y “Sweet Harness” que venían como temas inéditos en su primer recopilatorio “The Joys of Living 2008–2010”, donde encontrábamos temas de sus EPs y singles lanzados hasta la fecha. Hay que comentar que es algo raro publicar un recopilatorio sin tener un primer álbum debut. Y creo que esta fue la causa principal que minó el éxito de “No Gods”, el lanzar un recopilatorio que era mucho mejor en contenido que su primer álbum y en un período de tiempo relativamente cercano. Separados solo por un año de diferencia.

Aún así “No Gods” tenía alguna perla como “Arcane Effigies”, “Able Moving Hearts” o “Patient Spider”, los temas más fieles al sonido con el que Sharks nos enbaucaron en sus primeros años. Aún así Sharks se dieron a conocer a más gente gracias su primer disco, algunos de los singles extráidos del mismo, como las ya mencionadas “Arcane Effigies” y “Patient Spider”, y durante los conciertos del año pasado, en los que compartieron escenario con Tribes, Social Distortion y Pure Love. A principios de 2013 participaron en el “Take Action, Volume 11” con un tema inédito que quedó fuera de “No Gods” llamado “Sea Of All Seas”.

Durante los meses de noviembre y diciembre de 2012, “Selfhood” fue gestado por la banda inglesa, siendo producidos por Lewis Johns en el estudio de grabación The Ranch situado en Southampton. Según James Mattock, lider de Sharks, “a la hora de componer y grabar este nuevo disco se centraron en crear las mejores canciones que ellos pudieran hacer e intentando ser alocados y divertidos”. Y supongo que esta ha sido la clave para que su nuevo disco sea mejor que el primero.

“Selfhood” es más fresco y disfrutable que “No Gods”, y lo podemos descubrir desde que empieza a sonar su primer corte. “Selfhood” abre el disco con un sonido directo, enérgico y con un estribillo muy pegadizo. “Your Bloody Wings”, “Portland” y “Won´t Taint” continúan inyectándonos dosis de los Sharks que conocíamos desde sus comienzos, los Sharks más auténticos. “The More You Ask Me, The Less I’m Sure” es un clásico inmediato. Un estribillo pegadizo con una gran voz de Mattock y los riffs imparables de Andrew Bayliss. “Sunday´s Hand” es otro de esos temas que nos hacen vibrar, y es tan corta que te deja con ganas de más. Una de las perfecciones del disco, las canciones son directas y suministrando la genialidad en cada minuto. “22” tiene un sabor añejo de la década de los 90, con una buena línea de bajo y una redonda melodía tanto en guitarras como en la voz.

Llegados a este punto, el sonido nos recuerda tanto a los Sharks de siempre como a grupos como Weezer, Surfer Blood o incluso en algunas ocasiones a la voz de James Allan (vocalista de Glasvegas), mezclando su rock punk británico con algo de brit pop. Sobre todo cuando llegamos a uno de los puntos álgidos del disco y suena “Pale”. Una preciosa balada en la que escuchamos la guitarra distorsionarse con ese hipnotizante trémolo, agitando y presionando las cuerdas de la misma. El solo sencillamente es para quitarse el sombrero. “Gold” y “Room With A Grey View” continúa la estela del resto del disco: fuerza y grandes melodías marchando al ritmo de una batería incesante. El último corte es “My Wild One”, una balada con una ambientación mágica que pone punto y final al disco que durante 30 cortos pero intensos minutos, nos ha hecho disfrutar como auténticos enanos.

“Sharks” han sabido solventar los errores que cometieron con su primer larga duración. Tal vez fueron demasiado rebuscados con “No Gods”, intentando buscar cosas que no necesitaban cuando la fuerza de sus composiciones radican en ser directos, tener melodías pegadizas, conseguir con facilidad que gritemos esos estribillos que parecen himnos y agitar nuestras cabezas con sus guitarras y directos ritmos de batería. Sin lugar a dudas han vuelto a hacer lo que mejor saben a hacer, y encima nos han dejado con ganas de más. Sharks han hecho un disco redondo.

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