Shearwater – Animal Joy

“Animal Joy” ve finalmente la luz para demostrar o no si todo el álbum tiene la calidad de esos singles tan prometedores que fueron lanzados de forma previa al álbum. ¿Estará a la altura?

Shearwater es una banda de rock independiente que comenzó su viaje en el mundo de la música en Texas allá por 1999, y desde entonces se han publicado 8 álbums (contando como último este Animal Joy), un par de EPs y algún trabajo esporádico más. No sería hasta la publicación de Palo Santo (2006) donde la prensa especializada valorase tal y como se merece la música de calidad y culto que este grupo estadounidense realiza, así como también el reconocimiento por el público y en ventas seguiría una trayectoría ascendente a partir de esta publicación y llegaría hasta hoy en día, donde este octavo LP ha sido muy esperado por los fans más allegados a la banda, los cuales han sido recompensados con un trabajo muy completo y satisfactorio.

El telón se abre y nos topamos con “Animal Life” título acorde con el nombre elegido para el álbum. De forma subjetiva pienso que es un tema perfecto para escuchar en primer lugar, ya que es muy fiel y sincero con lo que nos encontraremos en el resto del tracklist, mostrando las características esenciales de las que hace gala Shearwater. Con ésto me refiero a que las mejores canciones del grupo en general, incluso podría decir en toda la discografía, comparten ciertos puntos en común que las hacen especiales y memorables. Hablamos de que la voz de Jonathan Meiburg es una seña de identidad en la banda, es un sonido que suele comenzar desde una entonación grave sumida en la profundidad de los sonidos, a las puertas del infierno, para ascender como si no existiese mañana, gracias a una escala de agudos espeluznantes, hasta las nubes del cielo. Esta melodía que crece constantemente está acompañada por guitarras melódicas y baterías tranquilas, creando definitivamente una textura inigualable e irrepetible, por lo que es realmente sencillo identificar cualquier canción del grupo, siempre y cuando se sea capaz de identificar estas características.

“You As You Were” (en cuarta posición en el tracklist) comienza con un piano constante que de repente cambia de temperatura para cogerse de la mano tras 25 segundos transcurridos a la voz principal que llevará las riendas del tema. La primera sección termina con ese escalofriante “and for the rest of you life…” (y jamás estuvieron mejor puestos unos puntos suspensivos que justamente ahí). La batería entra en juego, y encontramos el pedal del bombo funcionando a una frecuencia constante, metiendo ritmo a la canción, cómo si dejar claras las intenciones fuese primordial. Cuando la voz de Jonathan Meiburg decide elevarse, ya es demasiado tarde para poder retirarse. Toda la canción es una aventura in crescendo, y continúa de la mejor forma posible, con ese fondo tan minimalista y tan completo, con una voz que jamás estuvo tan adaptada en una canción de la banda. “I’m leaving the life”. Se repite una y otra vez, cada vez con más fuerza. “¿Te enteras?” parece querer decirte el cantante. Es una sección orgásmica culminada por una paz honda y tranquila. Al final y al cabo acabas de dejar la vida… En la humilde opinión de este redactor, y como conclusión tras cientos de reproducciones que he podido disfrutar de este tema, me parece que tiene una fuerza y una energía inusual, fuera de lo común, ajena a lo cotidiano, perteneciente a otro universo, es un grito de desahogo, una necesidad de expresarse sin peros ni reparos, un puñetazo sobre la mesa, un acto de reivindicación absoluto.

La primera mitad del LP tiene a estas dos canciones recién comentadas como más destacadas (y tanto, sobretodo en el caso de “You As You Were”), pero en líneas generales muestra una faceta más rockera del grupo, la cual desafina notablemente. Temas como “Dread Sovereign”, “Insolance” o “Immaculate” no están mal, pero no muestra la magia de la que Shearwater es capaz: guitarras acústicas y una melodía con propósito y determinación. Por regla general, los sonidos que superan una barrera abstracta de fuerza, no encajan muy bien con la filosofía de la banda. Afortunadamente, a partir de “Run the Banner Down” (octavo tema del álbum) la calidad va en aumento hasta el final del mismo. De hecho ésta es para un servidor la tercera mejor canción del disco (por detrás de como es obvio “You As You Were” y del extremadamente sensible epílogo “Escape From Holy Mountain”). La voz principal de nuevo toma toda la responsabilidad de este poema y nos hace estremecer con esa entonación que va a juego con la disfrutada a lo largo de todo este viaje.

En la recta final es un placer escuchar “Believing Makes It Easy” y “Star of the Age”. La primera es una de las más movidas, con un ritmo arriesgado (partiendo de la base de que estamos hablando de un grupo que por emoción y riesgo entiende ésto que podemos sentir escuchando la canción, no espereis nada muy experimental o diferente al resto, pero sí que se nota un cambio en la velocidad de las estrofas, así como los enlaces entre ellas). La segunda acaba con autoridad un álbum que empezó de la misma manera, dejando claro qué es lo que el grupo sabe hacer, y eso mismo, lo saben hacer muy bien. “Star of the Age” transmite fuertes vibraciones, y mientras los segundos van transcurriendo, es inmediato admitir que hemos pasado por una tierra firme, sin titubeos, que no ha sido producto del azar, sino de una intención pura y directa, de disfrute animal.

Sin formar parte del tracklist convencional, “Escape From Holy Mountain” como canción extra de la versión especial del álbum, es imprescindible para entender verdaderamente de todo esto que se ha hablado. Los primeros compases te hacen recordar melancólicamente a la primera canción del primer álbum de la banda, “Mullholland”: pura sensibilidad, fragilidad, delicadeza y susceptibilidad. Y es que éste es el sabor más rico que esta gran banda de indie rock sabe preparar, y así lo ha hecho a lo largo de todo el disco, mostrando un color uniforme (desacompasado en ciertos temas, pero sin mayor importancia), pero con un resultado global único y que merece la pena disfrutar con calma y amor por la música.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies