St. Vincent – St. Vincent

St. Vincent

St. Vincent

Republic Records | Web oficial
24 de febrero, 2014
Dallas, Texas, Estados Unidos
Indie Rock , Art Pop

Artistas similares:
David Byrne | PJ Harvey 

8.5

Puedes escucharlo:
npr


No hay más que ver la portada, Annie Clark sentada en su trono rosa que ahora le acompaña en cada concierto de la gira “Digital Witness”. Lo que podría haber sido un peligroso ejercicio de egocentrismo y pretenciosidad ha terminado siendo la mayor victoria en la carrera de la musa indie-rock norteamericana de los tiempos que corren. Y es que St. Vincent nos hace jaque mate con su cuarto disco homónimo, el más accesible de toda su trayectoria y a la vez el más complejo, excéntrico y equilibrado.

Empecemos por los bien calculados adelantos, esas tres joyas que ha venido presentando a lo largo de los últimos meses. Comenzó la fiesta con la combustible “Birth In Reverse” y su ya inolvidable primer par de versos “Oh what an ordinary day, take out the garbage, masturbate…”. Las guitarras distorsionadas del estribillo, adictivas como la nicotina, se te meterán en el esqueleto con todo el descaro del mundo. Luego está esa marcianada llamada “Digital Witness”, con clara influencia de su anterior trabajo con David Byrne y en la cual Annie hace una crítica a la era digital que nos está aborregando a todos. “Prince Johnny”, en el otro vértice del triángulo, es mucha más pausada, seductora y con más protagonismo de la voz de Annie.

Pero al margen de las canciones elegidas para promocionar el disco, encontramos grandes temas que llevan a “St. Vincent” a ser uno de los candidatos a disco del año desde ya. Cuenta Annie en una entrevista que compuso “Rattlesnake”, tema que abre el disco, después de encontrarse una serpiente paseando sola en un desierto. Asustada, echó a correr y de ahí los “Running, running” que canta entre una locura de guitarras y teclados. Otro de los grandes temas del disco es sin duda “Regret”, una pieza compleja que comienza como una apisonadora para dejarnos uno de los estribillos más bellos que se recuerda en su carrera, con coros de la teclado de la banda.

Son muchos los momentos inolvidables de este disco. Ahí está el giro de 180º a la mitad de “Huey Newton”, el irresistible ritmo de “Bring Me Your Loves” o ese ensoñador final que nos deja “Severed Crossed Fingers”. En definitiva, Annie Clark se supera una vez más con tan sólo 31 años con su cuarto largo, el más personal y probablemente mejor disco de su carrera. Quién iba a decir que esa tejana que tocaba en la banda de Sufjan Stevens se iba a poner a la altura de la mismísima PJ Harvey. Yo me rindo a su trono.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.