Tennis – Young & Old

Tennis, "Young & Old" (2012), album art 500px

Tennis

Young & Old

Fat Possum Records | Web oficial
13 de febrero, 2012
Denver, Colorado, Estados Unidos
Indie, Pop

Artistas similares:
Tennis | Dirty Projectors | Washed Out

7.0

Puedes escucharlo:
Spotify | Deezer


Poco más de un año después de su debut, la banda originaria de Denver, Colorado, formada por Alaina Moore y Patrick Riley, vuelven para lanzar su segundo LP llamado “Young & Old”. El dúo chico-chica, tan frecuente en estos tiempos, nos deleita con un indie-pop con toques lo-fi que nos transportará a climas más cálidos, a paseos por la playa en primavera.

Tennis ha vuelto, y con un LP bajo el brazo. “Young & Old”, producido por Patrick Carney de The Black Keys, es un disco homogéneo, que fluye suavemente, sin prisa pero sin pausa. En él, algún que otro tema destaca por encima del resto, como “Origins” o “Traveling”. “Origins” fue el primer single, lanzado a principios del pasado mes de diciembre. Se trata de una gran canción, y una de los primeros temas del LP. Gran melodía, espléndida voz y magníficos coros que nos hacen esperar un disco enorme. Lamentablemente no es así, pero el resultado no desmerece para nada a lo escuchado en las dos primeras pistas.

Después aparecen tres canciones que, a pesar de no ser sobresalientes como “Origins”, dejan un grandísimo sabor de boca. Así, “My Better Self”, “Traveling” y “Petition” pasan en un santiamén, y son de lo mejor del disco.  A partir de ahí, nos queda la última mitad del disco, en la que el nivel desciende un punto, aunque sigue siendo muy compacto. No existe apenas transición entre una canción y otra, todo fluye como la brisa marina en el paseo de una playa, como si de una canción de 35 minutos se tratase.

En líneas generales, las letras se centran en torno a romances, traiciones y esperanzas, muy introspectivo. Todo ello envuelto en la dulce y relajante voz de Moore, que sumado al sonido dream-pop y los coros afables le otorga al disco una aureola que recuerda a otros grupos como Best Coast, Summer Camp o Cults.

De la última parte del disco cabe resaltar dos cosas. La primera, la canción “High Road”, buen tema para ir cerrando el disco. Voz, melodía y coros son buenos, pero sobre todo las letras son lo que llaman la atención, y en especial el final. Trata sobre una pareja de enamorados, todo es alegría, pierden la noción del tiempo cuando están juntos… pero como acaba  repitiendo varias veces la canción al final: “Paradise is all around but happiness is never found” (El paraíso nos rodea pero nunca encontramos la felicidad). Y la segunda cosa a destacar es la canción “Dreaming”, que resume lo que es el álbum: soñar. Canción melódica, somnolienta, que hace pensar sobre lo que el futuro aguarda, sobre lo que quiere creer, sobre lo que está por venir.

Para finalizar, el álbum termina con “Never to Part”, irónicamente. La cosa termina, pero no quieren partir. Y así, tal como empezó, el disco se acaba. Dejándonos ensimismados, inmersos en ensoñaciones. Es un disco de primavera, de brisa marina, de paseos descalzos por la arena.

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