The Bright Light Social Hour – Space Is Still the Place

The Bright Light Social Hour

Space Is Still the Place

Frenchkiss Records | Web oficial
10 de marzo, 2015
Austin, USA
Neo-Psicodelia, Blues-Rock, Indie

Artistas similares:
The Black Keys | Tame Impala | The Black Angels

7.0

Puedes escucharlo:
Spotify


Desde Texas llegan The Bright Light Social Hour con un rock sureño actualizado y ecléctico. “Space Is Still the Place” es un interesante y variado trabajo de una jóven banda que pretende expresar el cambio generacional deseado para su querido Lone Star State desde una visión social y comprometida.

Tras un primer LP homónimo con 9 canciones publicado en 2010, The Bright Light Social Hour llegan pisando fuerte. El sonido rockero, dulce y a la vez potente es la banda sonora perfecta para su “Future South”, un concepto que busca el progreso y la renovación ideológica para el sur americano, aún tan lleno de contrastes entre tradición y modernidad, a la cola en el progreso intelectual. Después de ganar 6 premios con su primer LP en el festival SXSW de Austin en 2011 (entre ellos los de mejor banda, mejor álbum y mejor canción), el grupo pasó tres años en la furgoneta, durmiendo en casas de fans y comprobando que la mayoría de ellos tenían trabajos precarios. La injusticia y la decadencia de nuestra sociedad actual invaden la temática de “Space Is Still the Place“, que se ha gestado en las jam-sessions vividas durante ese tiempo y trata de evadirse hacia el espacio como aquel gran film setentero de blaxploitation cósmico (Sun Ra, “Space Is The Place“). Hablan de compromiso político y social, un verdadero cambio de tercio en la temática y la estética con respecto a su LP anterior, que ellos mismos denominaron “party-rock” y era una forma de liberar la tensión de la universidad.

La banda cita influencias diversas como el deep house de Frankie Knuckles, el clubbing de Disclosure, la leyenda Motown de Marvin Gaye o el afro-rock de Black Merda. Pero este disco se nutre sobre todo del rock de los 70, con el dominio claro de bandas como Pink Floyd Led Zeppelin. Las voces, empastadas con el resto de instrumentos y con mucho reverb, recuerdan a Lenny Kravitz o Prince. Hipnóticas atmósferas psicodélicas y deep-soul se apoderan de temas como “Slipstream“, “Sea of the Edge“, “Aperture“, “Ouroboros” y “The Moon” con el órgano Hammond y el wah como protagonistas. Hay canciones más animadas, con estribillos rockeros y pegadizos como “Sweet Madelene” y “Ghost Dance“, con un estilo muy similar al de The Black Keys o los nuevos Arctic Monkeys. Pero también hay temas sorprendentes que tratan de fusionar todo esto con ritmos disco, teclados más actuales y efectos electrónicos, como “Dreamlove“, “Infinite Cities” (primer single) y “Escape Velocity“, que cierra el disco con un tema bailable: electrónica minimal y rock psicodélico en el mismo corte.

En mi opinión, el LP en general languidece un poco. Sería necesario un toque de creatividad adicional y una mayor cantidad de temas animados para ganar equilibrio y tensión. Personalmente, prefiero otras propuestas más maduras con una línea similar pero más folk (Jonathan Wilson), jazz (Dungen) o heavy (Motorpsycho). Sin embargo, reconozco que este grupo tiene futuro y seguramente dentro de poco estará encabezando festivales importantes, solo les queda seguir madurando.

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