The Decemberists – What a Terrible World…

The Decemberists, What a Terrible World, What a Beautiful World, album art 500px

The Decemberists

What A Terrible World, What A…

Capitol Records | Web oficial
20 de enero, 2015
Portland, Oregón, Estados Unidos
Folk-rock, Americana, Pop

Artistas similares:
Iron & Wine | The Shins | Okkervil River

6.0

Puedes escucharlo:
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El séptimo trabajo de The Decemberists no es una obra de arte, aunque después de tres escuchas, terminas amando sus canciones. El quinteto de Portland sabe contentar a sus seguidores -tanto aquellos de toda la vida como a quienes los descubrieron por “Los Juegos del Hambre”– utilizando todas sus virtudes. Un folk-pop fibroso, mezclado con country ligero, guitarras armoniosas, la portentosa voz de Colin Meloy y una pizca de épica lírica -con letras que siguen evocando a la historia, a la tristeza o al amor- son los ingredientes principales de “What A Terrible World, What A Beautiful World”.

El resultado, tras un próvido horneado, es un trabajo digno, con buenas intenciones, aunque tal vez pesado en algunos tramos. Si bien el inicio es fulgurante, con “The Singer Adresses His Audience”, la luminosa pieza de pop redondo con sección de viento incluida “Calvalry Captain”, la picante “Philomena” (puede que sea el mejor corte de los catorce) y “Make You Better”, poco a poco la inercia positiva se va diluyendo, dejando paso a cierta monotonía. Esto no significa que no merezca la pena seguir escuchando el resto. Para ser justos, hay que advertir que los norteamericanos se han esmerado en buscar algo nuevo que otorgue aire fresco a su propuesta. Lo han conseguido, en parte, gracias a la inclusión en su paleta estilística de texturas corales (“Lake Song” podría ser de los añorados Fleet Foxes), aires gospelianos (“Carolina Low” y “Mistral”) y country melancólico de connotaciones políticas (“12/17/12”). Cierra el disco una expansiva “A Beginning Song” que deja un buen sabor de boca.

Después de unas cuantas escuchas, uno llega a la conclusión que este disco ha sido concebido para gustar a un público heterogéneo. En tanto que hay poco conceptualismo, Meloy y los suyos han querido aprovechar el momento para buscar nuevos públicos. Y es que The Decemberists es uno de esos grupos que siempre está dónde debe de estar, haciendo bien lo que saben hacer. Tal y como reza el título -cuya idea nos remite al “It’s a Sad and Beautiful World” que Tom Waits repite en la película “Dawn By Law” de Jim Jarmusch– la vida es tan hermosa como decepcionante. Según se mire, según se escuche.

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