The Vaccines – Come Of Age

The Vaccines lo han conseguido. Han dejado de ser el grupo del hype para convertirse en una realidad de calidad contrastada. Y no han dejado pasar demasiado el tiempo desde “What Did You Expect From The Vaccines” porque tan sólo un año y medio después regresan para reafirmarse en el panorama musical actual con un disco que lleva camino de colocarse entre los imprescindibles de este 2012.

“Come of Age” se nos presentaba allá por julio con el adelanto de “No Hope”, canción que abre el disco y que sigue en la misma línea del sonido que define a los Vaccines. Guitarras, unos reverbs algo más comedidos que los que nos disparaban en su primer disco y esa característica voz de Justin Young que llena los altavoces o auriculares, depende de donde estés escuchándolos. “I Always Knew” es un regreso en el tiempo, a esos años 60 cuyos ritmos dominan tan bien los londinenses. Primera lección de calidad y saber hacer que nos dan en el disco, mezclando esa machacona batería con un riff que recuerda a “Be My Baby” de The Ronettes dando un resultado que resulta sorprendente, con unos coros muy interesantes durante el estribillo. Huele a añejo y destila sabor a buena música.

El tercer corte es para “Teenage Icon”, guitarrera a más no poder, un tema que a partir de ya se va a convertir en necesario en sus directos. Con un estribillo que dan ganas de gritar a los cuatro vientos, es la elección perfecta para lanzar este disco definitivamente. Con “All in Vain” calman un poco la fuerza del disco, dedicando más tiempo a sacar la guitarra acústica a pasear, creando una canción casi folk donde de nuevo se aprecian las capacidades vocales de Justin Young y lo buen batería que es Pete Robertson. Para los más melómanos, hay ciertos efectos de slide en las guitarras que nos pueden recordar a George Harrison y su “My Sweet Lord”. El desierto y su sol de justicia es lo primero que nos viene a al cabeza cuando escuchamos “Ghost Town”. Magnífica línea de bajo, ambientando y haciendo que la canción suene más pesada, difiriendo un poco de lo que nos tienen acostumbrados The Vaccines. Una evolución que podría terminar en buen puerto, a lo Arctic Monkeys.

Distorsiones al principio de “Aftershave Ocean” y la sorpresa de que te suene a algo que has escuchado antes. Es algo raro, pero si intentáis cantar cierto tema de Shakira encima de las primeras estrofas, veréis que encaja perfectamente. No debemos demonizarles por ello, porque las cosas como son, nos ayudan a echarnos unas risas con el que, casualmente, es uno de los mejores temas. El estribillo es prácticamente perfecto, con ciertos toques al sonido de Strokes cuando no van acelerados. “Weirdo” es un regalo para cualquier cantante. Los instrumentos carecen de importancia en esta canción, ejerciendo de simple acompañamiento. Otra de las perlas del disco es “Bad Mood”. Con su nombre debería ser suficiente, canción guitarrera, sucia, de las que gustan a los que aún creemos que el rock and roll no ha tocado sus últimos acordes aún. Especial atención merece el trabajo de Freddie Cowan, hermano de Tom Cowan de The Horrors, a la guitarra. Consigue que sus punteos se te claven en el tímpano y necesites escuchar esta canción varias veces seguidas, con ese impresionante acelerón en el puente que precede al estribillo.

“Change of Heart pt.2” es lo más parecido a un tema de “What Did You Expect From The Vaccines” que nos vamos a encontrar en este nuevo lanzamiento. Ritmo a piñón fijo entre batería y guitarra, Justin Young repitiendo palabras mientras canta facilitando los coros del oyente y una parte dedicada a los solos de guitarra antes de retomar las frases que mas que cantadas parecen disparadas hasta el final en catarsis de la batería. Con “I Wish I Was a Girl” se vuelven seductores, ligeramente inspirados por The Doors y sus melodías de claro sonido californiano. De nuevo el tema desemboca en un solo acompañado por la repetición del título del mismo que nos hace elogiar una vez mas la labor de las guitarras dentro del grupo londinense. Como punto final la tranquila y casi triste “Lonely World”. De claro corte sesentero, incluso algo anterior, es un medio tiempo que nos puede recordar a unos primeros Glasvegas y ese revival de aquellos sonidos que tanto triunfaron hace unas décadas. Destaca la duración del tema, sobrepasando los cinco minutos, en lo que es la canción más larga del repertorio de The Vaccines.

Así, y tras varias escuchas, el segundo disco de The Vaccines sólo confirma lo que creíamos que iba a pasar después de aquel pelotazo que fue su debut. Tras la difícil decisión de grabar el disco en directo, sin las trampas de la postproducción, hay que agradecer que el resultado suene con semejante fuerza, con un sonido tan compacto y que su escucha sea algo que se puede hacer de una forma agradable. No eran flor de un día, siguen sonando frescos pero con un punto más de evolución, encontrándose un paso mas cerca de conseguir la madurez que puede tener un grupo a su edad. Lejos del cambio con el segundo disco que pudimos comprobar con grupos como Glasvegas, los de Londres han sabido mantener la esencia que les hizo ganar legiones de seguidores y actualizarlo con un poco más de guitarra y algo menos de reverb. Y sí, sin duda, este disco estará entre las listas de los mejores de este 2012. The Vaccines siguen peleando por su lugar entre los grandes nombres de la música actual y con un disco así, han presentado alegaciones suficientes para conseguirlo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies