Toundra – III

ifmbateman

Toundra

III

Aloud Music Ltd | Web oficial
3 de septiembre, 2012
Madrid, España
Post-Rock

Artistas similares:
Mogwai | Explosions In The Sky | Russian Circles

9.0

Puedes escucharlo:
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Con lo difícil que está el panorama musical español, sorprende que un grupo instrumental facture lo que podría ser el disco del año en este país de infravalorada cultura musical. Y sorprende más todavía que lancen el disco un domingo a medianoche y haya una legión de fans esperándolo como agua de mayo.

Y la verdad, teníamos motivos. “III” es, como su propio nombre indica, el tercer disco de los madrileños Toundra y si bien ya tenían una fiel prole de seguidores, las nuevas canciones harán que crezcamos en número y fuerza. El disco ha sido grabado en Sadman Studios por Carlos Santos, pre-producido por Juan Blas (Westline Studios), y mezclado y masterizado por Santi García en los Estudios Ultramarinos y hoy por hoy, es la piedra angular del sonido que Esteban, Víctor, Alberto y Álex deben defender a partir de ahora.

El disco abre con “Ara Caeli”, cuyo tímido comienzo va subiendo, acompañado de un riff principal que perdurará durante toda la canción pero bien arropado por la cuerda de unos violines que dotan de clasicismo a un tema que se antoja casi hermano de las grandes canciones del rock progresivo. El empaque de la sección rítmica, que sube y baja a placer de la banda, dota a la canción de una respiración que la hace casi humana, explotando con ira y demostrando la violencia y la crudeza que Toundra ofrece en sus directos.  Y crudeza la de la tormenta que nos da la bienvenida en “Cielo Negro” augura un tema más pesado de lo que nos tenían acostumbrado en sus anteriores discos. Guitarras oscuras, una línea de bajo que no deja de sonar en ningún momento, como si se tratara del eco de un trueno resonando bajo ese cielo negro del que nos hablan y que en el ultimo minuto y medio de canción y tras hacer uso de nuevo de los instrumentos de cuerda, recrudece aun más su sonido, afilando las guitarras y disparando riffs, uno tras otro, sin poder guarecernos ante semejante chaparrón de sonido.

“Réquiem” es mi ojito derecho del disco. Mucho más calmada y melancólica, nos invita a reflexionar mientras nos perdemos en sus sonidos de guitarra más floydianos, tal vez buscados o quien sabe si encontrados por casualidad. Esto es la magia de la música, cada uno siente lo que escucha de una forma, pero desde luego, éste corte es un pequeño remanso de paz que se agradece entre tanta virulencia sonora y que además, destila un aire épico con cada nota que escuchamos. Totalmente opuesto es “Marte”, acelerado desde el principio con una batería a la que se le van sumando el resto de componentes del grupo. Probablemente sea la canción más rápida del grupo en sus tres discos y que además incorpora un diálogo entre guitarra y trompeta que resulta diferente a lo que habían hecho antes. De ritmo complejo, es un tema para un lucimiento indudable de la batería, que alcanza su punto álgido en la orgía de timbales con la que concluye la canción, perdiéndose en una guitarra que se alarga sin un final determinado.

Sin silencios, “Lilim” es una experiencia sonora sin parangón. Probablemente sea la canción más compleja del disco, ya que se distinguen perfectamente tres capas de música, en las que  mientras una de las guitarras repite un riff una y otra vez, coqueteando con la densa sonoridad del bajo y la batería que hacen que la atmósfera vuelva a ganar en pesadez, la segunda guitarra disfruta creando otro riff mucho más ligero, con notas más agudas y que otorga un contrapunto al perfecto entramado de sonido del que disfrutamos a lo largo de todo el disco. El obligado punto final del disco lo pone “Espírita” que sin abandonar la fuerza que tiene “III” sí que la absorbe y la transforma en épica y en mesura, en el final que nadie quiere aceptar. Una pequeña parte al piano, con un toque egipcio que al contrario que en su predecesor “II”, aquí está mucho menos presente, es el detonante para que la canción muera lentamente, en una agonía de guitarras que sienten que han cumplido con su deber y que tras el esfuerzo, pueden retirarse a descansar, reposando al lado de los amplificadores. Ah, se me olvidaba… la sorpresa en esta canción es que tras la impresionante pelea bajo/batería, se puede escuchar a los miembros del grupo emitir un grito al unísono para enlazar con unas voces femeninas que sí cierran finalmente el disco.

Como veis, es un disco que tiene capacidad para convertirse en disco nacional del año. Desde su preciosa portada y pasando por la cuidada edición o el cariño que le pone la gente de Aloud Music y los propios Toundra hasta la potencia y la enorme calidad de las canciones, el que escribe lo tiene muy claro y es que a partir de ahora, estos cuatro enormes músicos van a sentir más calor en sus directos, pues con discos como “III” se consiguen fans y además, entrar en el Olimpo de los discos de obligada escucha para los que nos gusta la música.

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