Toy – Join The Dots

Toy

Join The Dots

Heavenly Recordings | Web oficial
9 de diciembre, 2013
Brighton, Reino Unido
Space Rock, Indie, Psicodelia, Shoegaze

Artistas similares:
Tame Impala | Neu | The Horrors

7.0

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Los chicos de Brighton han tardado poco más de un año en darle continuación a su álbum debut homónimo y muchas cosas son las que han cambiado desde el hype que supusieron sus primeros doce temas llenos de ‘psicodelia’ y rock, aunque lo que les llevó a ser denominados como los nuevos The Horrors fueron el shoegaze y los vocales rodeados de oscuridad. Y en “Join The Dots” no sólo mantienen ese discurso, sino que han conseguido quitarle las comillas a la etiqueta psicodelia.

“Conductor” tiene una intro sacada de “Drifting Deeper” (uno de los temas de su anterior álbum) con una doble funcionalidad ya que por un lado es ideal para la apertura de sus conciertos y por otro, nos avisa de que la cosa aquí va de oscuridad (tanto que Tom Dougall y los suyos habrán visto el sol a través de algún póster clavado en la pared), reflejado es los retazos de psicodelia que salen por el bajo, el cual parece que infecta el espacio de niebla y humo. Y eso que el tempo se mantiene pausado y los ritmos son calmados durante su larga duración.

Los años 60 siguen planeando en un “You Won’t Be The Same” que se ancla en la  repetición de ritmos en donde el rock pierde fuerza en detrimento del pop, lo mismo que le pasa a “As We Turn” aunque aquí ocurre de forma abrasiva y con la idea de fondo de que si la gente quiere halos de psicodelia, estos deben estar siempre presentes en sus canciones (y aquí casi hay que dar las gracias por ello).

Y de repente, entra en escena “Join The Dots” y todo se acelera, se ensucia de vocales lo-fi, cada instrumento se abre paso lo que origina que se instaure un caos alias Jam session de la cual estaría orgulloso hasta el mismísimo Jimi Hendrix. Lástima que el éxtasis al que uno puede llegar se corte con los vocales, en donde parecen darse cuenta de que son un grupo y deben tocar “To A Death Unknow” y dejarse de improvisación alguna, a excepción del pequeño margen que se le da al bajo, el cual no llega a ser suficiente para evitar que la monotonía se instaure de nuevo.

En “Endlessly” parecen decirse los unos a los otros que no quieren repetir lo inmediatamente sucedido y toman las riendas centrándose en ese rock espacial que inundaba su anterior disco en donde la ensoñación de sus melodías, las cuales pueblan el fondo de un shoegaze digno de My Bloody Valentine, se unen sin querer a “It’s Been So Long” o lo que es lo mismo, esa forma de expresión que se sitúa en el rock sin sentimiento por parte de sus instrumentos.

Como si tuvieran que dar una de cal y mitad de arena, se encuentran “Lest To Wander” y “Too Far Gone To Know”, recreando ambas una base de épocas anteriores que junto a esos pequeños detalles como son la voz delayada de Tom y los riffs cortantes, nos hacen volar muy alto (aunque en el caso del segundo tema el despegue no sucede hasta la mitad del mismo), lo que hace que esto salpique a “Frozen Atmosphere” y aterricemos para llevar de la mano los vocales y el shoegaze que se respira a pie de pista, entrando en un bucle de dos partes distintas que acaban fusionándose para dar cabida a “Fall Out Of Love”, con la misma técnica de ejecución que su predecesor, con un rock melódico que incita al amor empalagoso hasta que los tientes militares de los que se impregna la hacen crecer y volver para cerrar con otra jam session cuyo nivel de alucinación se puede comparar a lo que algunos afortunados vivieron en Woodstock allá por el 69.

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