Varry Brava – Demasié

Por fín ha llegado el momento. Tras la declaración de intenciones que presentaron allá por 2009 con el nombre de Ídolo y que tan buenos resultados les dió, Varry Brava han madurado. Juntando los mejores temas de aquel disco auto-editado y sumándolo a unos nuevos, bajo la atenta mirada de Raúl de Lara (nombre habitual en los discos de sus paisanos Second) han dado forma a Demasié.

Con una mayor calidad en el sonido y en la producción, Demasié empieza con la conocidísima “No Gires”. Esta canción sigue teniendo la esencia que nos llevaba a bailar sin parar, pero ahora con ese sintetizador de fondo y un nuevo puente es menos guitarrera y suena con reminiscencias ochenteras. “Calor” es el tema que han elegido como single y resume a la perfección la música de Varry Brava. Guitarras pegadizas, ritmos bailables y estribillos pensados para ser lanzados en directo ante un público dispuesto a cantar con el grupo.

“Ritual” y “No te conozco” nos sumergen de lleno en los sonidos procedentes de la década de los ochenta,  incluido ese saxo que queda perfectamente acoplado a la canción. “Amantes de fuego” es la primera canción que baja un poco el pistón de lo bailable en Demasié. Nos imaginamos a Tino Casal cantándola, o a un primerizo Miguel Bosé. Curioso efecto el repiqueteo de castañuelas durante el estribillo.

De nuevo los sintetizadores nos atacan en “Templo”, acelerada y con un bajo sobresaliente, llevando el peso de toda la estrofa de la canción hasta que el estribillo vuelve a caer en manos de un teclado provocando un contraste como si de frío y calor se tratara. Y sin dejar a ese bajo que quiere protagonismo, suena “Radioactivo”, otro de los temas rescatados de aquella primera maqueta y que saca a relucir el lado más indie de la banda, haciendo un tema rápido y muy pegadizo de fácil estribillo y que se os pegará como la camiseta en verano. La tercera de las canciones rescatadas de Ídolo es “Miedo”. Aquí vuelven a esos sonidos ochenteros con toques de funk y sonidos que nos pueden recordar a la música de los grandes cantantes italianos como Pino D’angio o Franco Battiato, imprescindibles en el sonido disco de los años ochenta, sobretodo por el final de la canción y sus frases en italiano.

En el último tramo del disco, “Confusión” sigue sumergiéndonos en esa influencia de la música de los años ochenta, recordándonos a Radio Futura por momentos, pero con la característica voz de Óscar, cantante de Varry Brava. Y ese sonido cargado de buen rollo y diversión del cual está cargadito este Demasié sobresale en “Despeinados”. Así debe ser como terminan los componentes del grupo después de tocar esta canción en directo, sin parar de bailar y mover la cabeza. Es con el siguiente corte, “Disco”, con el que se bajan las revoluciones, con un principio casi acústico que evoluciona en unos ritmos que podrían acompañar a un anuncio de Martini, destilando ese sonido italiano que antes ya había sido mencionado.

Como primer disco y tras su buen hacer con la maqueta, según ellos mismos, de Ídolo, Varry Brava se presentan como una propuesta muy atrevida que bebe del pop español de los ochenta, la música disco, el funk, el romanticismo italiano y sin olvidar al movimiento indie más actual, del cual son una de las promesas. ¡Bravo por los Brava!

 

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