White Lies – Big TV

White Lies

Big TV

Fiction Records | Web oficial
12 de agosto, 2013
Ealing, Londres, Inglaterra, Reino Unido
Post-punk, Indie, Rock alternativo

Artistas similares:
Joy Division | Editors | The Bravery

6.5

Puedes escucharlo:
SpotifyiTunes


Postrados ante un incierto destino tras el resultado de “Ritual”, White Lies han acudido a la revelación estelar de su carrera. Reconduciendo todo su saber hacer por el buen camino y tirando a la basura todo aquello que les hacia una banda aburrida e insustancial en su anterior trabajo. Pausando el espacio-tiempo, nos sumergen en un viaje eléctrico, vibrante y lleno de magia con su “Big TV”.

Tras el brillante “To Lose My Life…” (2008), llegó el descafeinado “Ritual” (2010). Este segundo álbum decepcionó y aunque no fue un fracaso, temas como “Holy Ghost”, “Strangers”, “Bigger Than Us” o “Bad Love” eran los que más destacaban por encima de otro grupo de canciones que eran más bien aburridas y desechables. Ahora White Lies vuelven con “Big TV”, su tercer álbum de estudio.

Encerrados en el ICP Studios de Bruselas, Harry McVeigh, Charles Cave y Jack Lawrence-Brown se sometieron a una búsqueda de identidad de la banda, consiguiendo volver a sus raíces y además dotar de un sonido renovado a sus nuevas composiciones. Algo más espiritual, pero a la vez más pop, ochentero y con más viveza. La tristeza y oscuridad ha sido sustituida por la melancolía y la energía, sobre todo en el sentido más esotérico de la palabra.

Los sintetizadores, el sonido ochentero, guitarras cargadas de distorsión, reverb y unas baterías adictivas es lo que nos encontramos a lo largo de “Big TV”. Un sonido enérgico y melodías muy bien trabajadas es el punto fuerte del álbum. Si tenemos que destacar un grupo de canciones que conformen la estructura sólida del disco, las más potentes, esos temas son “Big TV”, “Be Your Man”, “Getting Even” o el pegadizo single “There Goes Your Love Again”. Con esto, el sonido de los primeros White Lies regresa en un disco que desde el principio daba buenas sensaciones. “First Time Caller”, “Goldmine”, la ochentera “Mother Tongue” o el demoledor combo de “Space II” a modo de intro de la preciosa “Tricky to Love”, nos hacen ver que estamos ante un disco que está a kilómetros de distancia de su antecesor. Esta última por cierto, podría haber estado perfectamente en la banda sonora de la atemporal “Donnie Darko” de haberse publicado en su momento.

Para terminar, está por un lado la más floja, pero disfrutable y pausada, “Heaven Wait” y por otro, “Change”, una balada que nos sitúa en un paisaje gélido y lleno de melancolía gracias a Harry McVeigh, que nos vuelve a encandilar con su imponente y sentimental voz durante los 45 minutos minutos que dura “Big TV”.

El trío de Londres ha vuelto a crear un gran disco que por momentos nos recuerda a su debut, pero también a lo mejor que había en su segundo disco. Un trabajo que apenas baja el nivel a lo largo de sus 12 pistas, con las que también podemos descubrir que se encuentran muy sueltos en un sonido más pop y alegre, aunque sin dejar de lado su melancolía. Un álbum redondo y de escucha obligada, con clásicos instantáneos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies