Yeasayer – Amen & Goodbye

Yeasayer, "Home & Goodbye" (2016), album art, 500px

Yeasayer

Amen & Goodbye

Secretly Canadian | Web oficial

1 de abril, 2016
Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos
Pop psicodélico, Indie Pop

Puedes escucharlo:
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Yeasayer estrenan cuarto disco de estudio con las ideas bien claras: salvar una carrera discográfica que iba cuesta abajo y sin frenos desde la publicación de ese sorprendente debut “All Your Cymbals” (2007).

Casi una década después, con la perspectiva y tal, uno se da cuenta de que igual no era para tanto. Ya sabemos cómo la gente se vuelve toda loca cuando aparecen unos artistas de la nada con una música, un concepto, unas ideas tan originales o rompedoras. Pop de vanguardia post-Radiohead que se manifestó en incontables bandas, algunas con más suerte que otras. Cuando a los de Oxford les dio por llevar su sonido hacia extremos imposibles, aparecieron grupos como setas y sellos con ganas de llevarse un trozo del pastel. El problema es que, para ser bueno (lo de permanecer siéndolo es otro tema), hay que hacer buenas canciones.

En este punto de la reflexión reaparece el cuarteto neoyorquino. ¿Serán buenos realmente? ¿Tuvieron suerte con su debut? Hay una cosa clara, y es que a cada intento de esta gentuza, allá que voy yo optimista a confiar en la remontada de una carrera en descenso. Y coño, esperando una nueva decepción (Fragrant World de 2012), me he llevado una sorpresa. Cierto es que los adelantos de este “Amen & Goodbye” ofrecían suficientes esperanzas, pero no me fiaba, sus dos mediocres álbumes anteriores también contenían esos dos o tres ganchos para dejar contenta a la gente. Aquí, además de “Prophecy Gun”, “Silly Me” y “Gerson’s Whistle” (que no parecen ni singles, ojo), sobrevuela una idea de disco conceptual que encaja perfectamente con su discurso, más allá de los orígenes saharauis de su primer disco. Ya sabemos que se vendieron a la tecnología, a los loops imposibles y teclados vanguardistas, así que asumiéndolo, esta especie de “Sgt. Pepper” (ejem), al que incluso evocan desde la misma portada, les sienta como anillo al dedo.

No nos volvamos locos: el disco está bien y acaba aún mejor pese al dubitativo primer cuarto de hora, pero estoy convencido de que son capaces de entregar un disco más completo. Desde luego, este álbum es la prueba. Confirmado: son buenos.

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