Yo La Tengo – Fade

Yo La Tengo, Fade, album art

Yo La Tengo

Fade

Matador Records | Web oficial
15 de enero, 2013
Hoboken, New Jersey, Estados Unidos
Indie Rock

Artistas similares:
Pavement | Galaxy 500 | The Flaming Lips

9.0

Puedes escucharlo:
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¿Hay indicios suficientes para pensar en un cambio de registro de Yo La Tengo? ¿Será significativo que, cada vez, sus discos tienen nombres más cortos? El trío de Hoboken merece un reconocimiento que, si no llega, se debe mayormente por continuar (liderando, eso sí) un sello independiente (Matador) y haciendo lo que les da la gana.

Siempre que se habla de ellos se hace con la rotunda seguridad de que son una garantía, que no tienen un disco malo y que, probablemente, cuenten con la mejor media de calidad de las bandas indie-rock de su generación desde que se formaron, hace ya casi 30 años. La fiabilidad es tal que ratifica esa teoría de que, sin entrar a comparar éste con otros discos suyos, puedes apostar por el sobresaliente aun sin haber escuchado un solo single del mismo. El anuncio de un nuevo álbum suyo es sinónimo de alegría.

Ya metidos en esa estrecha franja de calidad que manejan desde “Ride The Tiger” (1986) podríamos intentar resolver esas primeras cuestiones. El cerebro, Ira Kaplan, arropado por su mujer Georgia Hubley y el infalible James McNew, defiende la ausencia de estilos en cada álbum que prepara, donde, incuestionablemente, se mueven de maravilla dentro del pop más dulce y los trallazos rock más distorsionados, pasando por el blues, el noise y el rock alternativo. Tanto en acústico como en eléctrico, con una madurez propia de tantísimo buen gusto, su guitarra lleva liderando un sonido sorprendentemente reconocible pese a los cambios de registro. Así, y jugando a lo que más les gusta, las únicas diferencias reales entre “Fade” y su más reciente trabajo anterior, “Popular Songs” (2009) y, por extensión, el resto de su discografía, son el minutaje final (46 minutos), el cual acostumbraban a alargar con extensos temas finales, y el cambio de productor (siempre fue Roger Moutenot) por John McEntire (Tortoise, The Sea & Cake). Todo lo demás se lo podrá inventar quien quiera, porque se acabaron las diferencias: es otro disco perfecto.

Sin esos largos cortes de despedida ni algún que otro salvaje pildorazo al estilo “Cherry Chapstick” (lo más cercano podría ser “Paddle Forward”), este nuevo trabajo juega en la liga de “And Then Nothing Turned Itself Inside-Out” (2000) hasta el punto de que “Two Trains” parece un homenaje al mismo. Aquí hay electricidad moderada y exquisito gusto por lo añejo, con mucha calma y sutiles arreglos que sólo mejoran temas ya de por sí ideales. El salto de estilo entre canciones es menor que en sus dos anteriores discos, dando paso a una homogeneidad espectacular y nunca antes alcanzada, y ordenado de una forma que te hace pensar que no podía haber sido resuelto de mejor forma. Y a lo mejor no se le puede destacar un solo single (quizás “Well You Better” o la ya conocida “Stupid Things”), pero no se me ocurre mejor piropo para un álbum donde no hay un solo segundo para el aburrimiento.

Se hacen mayores y los agradecidos seguidores suyos también, así que, en lugar de disfrutarlos con una birra en mano, ahora nos pondremos un copazo para disfrutarlos al mismo tiempo que reconocemos, una vez más, que son la mejor banda del planeta con la que ha crecido nuestra generación. Igual cuando se retiren se les da, por fin, ese merecido reconocimiento.

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