Yuck – Glow & Behold

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Yuck

Glow & Behold

Mercury Records | Web oficial
30 de Septiembre, 2013
Londres, Reino Unido
Noise Pop, Shoegaze

Artistas similares:
The Pains of Being… | Pavement | Dinosaur Jr

Puedes escucharlo:
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El segundo disco de Yuck llega dos años después de ese excelente debut que nos pilló a todos por sorpresa y nos enamoró con enormes temas como “The Wall” o “Get Away”. Podría decirse que lo nuevo de Yuck es un segundo debut ya que la salida del cantante Daniel Blumberg ha significado un notable cambio en la formación londinense. Y es que la característica voz de Daniel ahora queda ligada a su proyecto en solitario, el muy recomendable Hebronix.

Pero vayamos al grano, “Glow & Behold” tiene de todo un poco, para lo bueno y para lo malo. Lo primero que conocimos, ese “Rebirth” que apareció hace ya más de un mes, nos puso la miel en los labios. Shoegaze con reminiscencia clara a My Bloody Valentine y con un Max Bloom demostrando que la marcha de Daniel no supone ningún impedimento para el grupo. Efectivamente, estos renacidos Yuck siguen teniendo la inspiración necesaria para crear canciones de noise-pop inolvidables como también lo es “Middle Sea”. Es en estos temas donde el grupo se defiende mejor y donde muestran su mejor cara. “Lose My Breath” es otro ejemplo que pone de manifiesto los efectivos guitarrazos que enganchan a la primera escucha.

Pero en este “Glow & Behold” también hay momentos más íntimos y melódicos que demuestran la versatilidad del grupo y un intento de evolución. El primer tema del disco, la instrumental “Sunrise In Maple Shade”, echa mano de los vientos para darle más profundidad al asunto. El disco gana así en variedad pero esto supone un hándicap si sólo te gusta un tema y esperabas que todo fuese en la misma línea. Y es que el peso del disco, a pesar de los temas antes mencionados, cae de la mano de medios tiempos como “Memorial Fields” o “Somewhere”. Sí, son bonitas pero no es lo que mejor se les da a los londinenses. En “Nothing New” Max patina con la voz y la instrumentación grandilocuente no viene muy a cuento a mi parecer. La canción que da nombre al disco y lo cierra vuelve a recordarnos un poco quiénes son Yuck y por qué les cogimos tanto cariño.

En definitiva, a pesar de haber grandes canciones, me da la sensación de que Yuck han querido dar un paso adelante olvidándose de que el ruido y los riffs se les dan muy bien. Un notable raspado para este “segundo” debut en el que Yuck patina un poco pero se les perdona por el cambio de formación y, qué coño, porque han sabido rescatar el rock alternativo de los noventa.

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