Entrevista a Dover

Digan lo que digan, los madrileños Dover fueron y seguirán siendo una de las bandas más cojonudas de España. “Devil Came To Me” marcó un antes y un después en una escena que, por aquel 1997, vivía algo faltada de referentes, enamoró a toda una generación y sacudió los cimientos del rock. Dieciséis años han pasado, y el trabajo sigue tan vigente como entonces. Para celebrar el acontecimiento, las hermanas Amparo y Cristina Llanos, el batería Jesús Antúnez – miembros fundadores del grupo – y el bajista Samuel Titos (incorporado en 2005) decidieron el año pasado empezar una gira para volver a tocar en directo aquel segundo trabajo de su trayectoria. Ahora encaran el último tramo de año con la segunda parte de esta gira, que arrancó el 15 de noviembre llenando la sala Razzmatazz de Barcelona, y que terminará el 10 de enero de 2014 en La Riviera de Madrid. Una oportunidad de volver a disfrutar en vivo de temazos como “Devil Came To Me”, “Loli Jackson”, “La Monja Mellada”, “Serenade” o “Judas”, entre muchos otros. Con Amparo hablamos largo y tendido acerca de la repercusión de aquel disco, del presente, del pasado y, como no, del futuro de la banda.

 – “Devil Came To Me” es, sin duda, uno de los trabajos más relevantes de la historia reciente de la música española. En aquel 1997 erais conscientes de la importancia del disco o creíais que todo se quedaría en un fenómeno efímero?

Cuando lo estábamos haciendo, sabíamos que nos estaba saliendo un disco redondo. O eso pensábamos nosotros… Nos sentíamos muy orgullosos durante la grabación y en el momento de editarlo, pero no pensábamos que tendría la repercusión que tuvo, y que ha seguido teniendo, porque es un trabajo que aguanta muy bien el tiempo.. Veníamos de vender menos de mil copias de “Sister”, el primer disco… Que dieciséis años después seguiríamos tocando, en aquel momento, no lo habríamos ni soñado, la verdad.

 – Erais una banda joven a mediados de los noventa. Venías apoyados por Subterfuge, un sello que, por aquel entonces, era lo más independiente de España. ¿Cual fue el secreto de aquel éxito masivo?

El secreto principal está en las canciones. Eran unos temas que en aquel momento a la gente le apetecía escuchar. No había Internet, pero el boca a boca, que incluso hoy en día en la red es muy importante, funcionó a la perfección. Creo que era un disco que suena muy sencillo porque no había muchos medios. Además, nosotros eramos una banda relativamente joven y tocábamos lo que tocábamos, ni más ni menos. Pero aquellas canciones eran las que en el 97 la gente quería escuchar. Es posible que si lo hubiéramos publicado dos años más tarde, no hubiera tenido el impacto que tuvo. ¡Quién lo sabe!

 – El grupo subió gracias a este trabajo como el espuma. De la noche a la mañana empezasteis a sonar en todos los lados y arrasasteis no solo en España, sino también en media Europa. En algún momento ¿os pasó factura este éxito súbito?

 No. La verdad es que es curioso porque en esta gira, que tiene como base el “Devil Came To Me”, pero también tocamos algunos temas del “Late At Night” y del “I Was Dead For 7 Weeks In The City Of Angels”, hay gente joven que no vivió aquel momento y que reaccionan casi tanto igual a canciones como “Loli Jackson” que a otras como “DJ” o “Cherry Lee”. En cualquier caso, no nos ha pasado factura, sino más bien lo contrario, todo lo que nos pasó con aquel disco fue buenísimo y nos dio la oportunidad de tener una carrera y de conseguir vivir de la música durante muchos años, y solo por ello debemos estar muy agradecidos.

 – Pero hubo una temporada en la que dejasteis de tocar estas canciones en los conciertos…

Es verdad que estuvimos unos años sin tocarlas. Si hubiéramos estado dieciséis años tocando siempre aquellas canciones ahora estaríamos posiblemente algo hartos. Pero la etapa “Let Me Out” rompió un poco con aquel ciclo y esos temas los pudimos dejar un poco apartados, porque el público también nos pedía otras canciones. Así no nos hemos saturado. Y al volver a retomarlas, pues lo hemos hecho con muchísimas más ganas.

– A lo largo de los años habéis dado unos cuantos giros estilísticos, pasando por la electrónica del “Follow The City Lights” (2006) al exotismo africano de vuestro último disco, el “I Ka Kené” (2010). ¿Es posible que pronto volvamos a escuchar a los Dover de aquellos primeros trabajos?

Yo es que creo que es prácticamente imposible volver al pasado. Puede que en el próximo disco hagamos una canción de rock, o dos o diez, porque todo puede pasar. Pero volver exactamente a hacer un álbum como aquellos tres primeros, es verdaderamente muy difícil. Aquello lo hicimos entonces. Era lo que fuimos en aquellos años.

 – Pero siempre hay los que creen que cualquier tiempo pasado es mejor….

Todo cambia y evoluciona, aunque a veces para algunos sea difícil de asimilar. Aunque hiciéramos una canción de rock o cinco, nunca sería como aquello. Pero no por nada, simplemente es que es imposible, y es que además, a mi me resultaría algo aburrido. No tenemos nada que perder y yo no se como será el próximo trabajo porque todo es posible.

 – Aunque seguramente sea la pregunta del millón… ¿Algún día haréis un disco cantado en castellano?

Es una puerta que estaría siempre abierta, nunca dijimos “jamás haremos nada en castellano”. Podría ser que algún día nos apetezca y lo probemos. Lo que pasa es que no te lo aseguro, porque nos lo han preguntado de muchos discos y por ahora no lo tenemos previsto.

 – ¿Cómo surgió la idea de celebrar los 15 años del “Devil came to me”?

La idea surgió porqué habíamos terminado el verano del año pasado la segunda gira de conciertos, con el “I ka kené” y en la que también tocábamos canciones de “Follow the city lights”, que ya llevábamos varios años, y teníamos dos opciones. Una era ponernos a hacer un disco nuevo y la otra, pues celebrar un poco el aniversario del Devil. Nos entraron ganas de volver a tocar aquellas canciones. Un día de verano nos pusimos a ensayar aquellas canciones, que llevábamos siglos sin tocarlas y se nos ocurrió hacer una gira así de salas pequeñas, y a partir de ahí surgió todo, que está siendo muy divertido.

Y os lo pasáis genial en los escenarios….

Claro. Porque imagínate, es algo que no tiene ninguna responsabilidad. De ningún tipo. No hace falta nada más que ir bien ensayados, estar en forma y disfrutar. Y la gente que viene, lo hace con muchas ganas porque es una cosa que hacía mucho que no hacíamos, y además porque algunas de esas canciones no las volveremos a tocar, en mucho tiempo o nunca. Nadie lo sabe. La idea era muy apetecible en general, y está resultando muy divertido.

– ¿Vais a celebrar los 25 años?

Pues hombre, ¡si llegamos habrá que celebrarlo!. ¡Ya sería la leche, vamos! Aunque ya tendremos que hacer un jubileo como la Reina Isabel de Inglaterra. Sería algo muy grande.

– El público que vino durante aquella primera gira de presentación del disco… ¿ha vuelto después de todos estos años?

Hay gente que repite, por supuesto. Pero casi que en algunas ciudades hay más gente que no lo vivió entonces, porque eran más pequeños, y vienen porque nos conocieron más tarde, y escucharon aquello de “ay los Dover cuando hacían rock”…

Habrá Dover para muchos años?

Siempre es difícil de decir. Sin embargo, yo noto que en los conciertos estamos muy en forma, muy activos, hagamos la música que hagamos, nos sentimos muy bien. Por mucho que uno no quiera, hay que reconocer que todo tiene un principio y un final, y nunca se sabe. Unas cosas se acaban, y otras empiezan. No se cuando será nuestro final.

– Pero de momento parece que tenéis mucha cuerda…

De momento si, eso si. Y aunque mañana fuera el último día del grupo, yo me iría contenta porque, hasta el último momento hemos estado muy en forma. El presente lo vivimos muy entregados a lo que hacemos, porque es lo que nos gusta.

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