Toquemos Madera

No seremos nosotros los que digamos que este 2014 ha sido un mal año musicalmente hablando. Estos últimos doce meses no tendrán un claro ganador pero gracias a ello hemos prestado atención a trabajos que hubiesen pasado de lo más desapercibidos, y las sorpresas han sido enormes. Toquemos madera para que así sea también en 2015.

Porque en qué año hubiésemos visto a Adam Granduciel encabezando un podio, antes siempre a la sombra de Kurt Vile… Así ocurre también con Owen Pallett o Sharon Van Etten, que se confirman como artistas capaces de componer discos
sobresalientes acompañados de directos espectaculares. Ellos tocarán madera también al no verse eclipsados por pesos pesados como Daft Punk o Arcade Fire, tampoco por retornos de renombre como David Bowie o My Bloody Valentine… Por no hablar ya de los debuts de este 2014, con ejemplos como Temples, Royal Blood o FKA twigs, que han añadido su granito de arena para dar una vuelta de tuerca a sus respectivos géneros musicales.

Celebramos también que el ejercicio nacional haya dejado discos memorables de ya asentados grupos como El Columpio Asesino o Los Punsetes. Sin embargo, la campanada de este año la han dado sin duda esos grupos más “underground” que han llegado incluso a calar más fuera que dentro de nuestras fronteras. Hemos visto como nuevas propuestas como las de Mourn, Biznaga, Univers, Deers o Jupiter Lion llenaban artículos en los principales medios internacionales y se colaban en los carteles de festivales europeos y norteamericanos. Y sí, tocamos madera para que sigan siendo ellos quienes reciban atención y no los de siempre.

Volvamos a tocar madera una vez más para que, por favor, regeneremos definitivamente los festivales y pinchemos la burbuja de las confirmaciones poco o nada arriesgadas. Mientras tanto seguiremos rezando para que el Primavera Sound siga siendo el festival de referencia de nuestro país, con su inabarcable propuesta y sus sorpresas en forma de reuniones a celebrar por todo lo alto como la de Neutral Milk Hotel este año o Ride para el 2015 que se nos viene encima.

Demos las gracias porque la música siga sobreviviendo a los tiempos que corren en un país en el que la cultura se mira con recelo por los de arriba. Toquemos madera para que no se cierren más salas de conciertos o para que las subidas de impuestos no espanten a los artistas internacionales de nuestro país. Pero sobre todo para que sigamos compartiendo nuestro amor por la música, para que sigamos encontrando tiempo para escribir sobre lo que más nos gusta, para volver a reencontrarnos en conciertos y festivales o simplemente para tirarnos horas y horas discutiendo sobre nuestra más preciada droga. Sí, esa que gracias a Dios (y tocamos madera) aún no se puede ilegalizar ni privatizar.

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