Ico Top de Febrero 2012

Publicado el 2 marzo, 2012 | Por Quique Gómez | Destacada, Ico Tops, Ico Tops 2012

Segundo Ico Top del año y parece que ya hemos cogido carrerilla, porque pese a ser un mes más corto, supera en todo al anterior. En esta ocasión (ya veremos qué pasa en Marzo) la cosa está dividida al 50% porque hay tanta o más calidad en los discos estatales que en los de fuera. Ojalá podamos decir todos los meses lo mismo.

 

INTERNACIONALES:

01º- GrimesVisions

Lo primero que llama la atención de Visions es lo homogéneo que resulta escucharlo. Parece mentira tanto equilibrio en una música tan, a priori, caótica. Es pop electrónico, pero podría no haberlo sido si a la señorita Claire Boucher le hubiese dado por nacer en otra época. Es esta música a la que tuvo acceso y es este maravilloso disco lo que ha resultado. Y es que es todo cuestión de principios, de cómo enfocar un álbum principalmente íntimo.

A modo de líder de una supuesta era ciber-pop (olvidaos aquí del punk), esta artista interrumpe el modo de ver la música digital, tan contundente en algunos casos y tan molesta en otros. Aquí, ni una cosa ni la otra. Dulce como nadie y sencilla como pocas, la música de Grimes podría servir para la banda sonora de unos Puentes de Madison del futuro.

No se me ocurriría destacar una sola canción por miedo a romper esa homogeneidad. Lo dejaremos en que los casi 50 minutos son, desde ya, una de las canciones del año. ¡¡Tenemos nueva crack!!

Pero mejor será leerse la REVIEW de Joaquín Ollero.

 

02º- LambchopMr. M

Por mucho que digan algunos, Nixon (2000) es el mejor disco de Lambchop. A partir de ahí, lo que queráis. El problema, o la ventaja, es que todos son buenos discos: How I Quit Smoking (1996), Is A Woman (2002), Aw C’mon y No, You C’mon (2004), Oh (Ohio) (2008)… pero qué fácil es acordarse de un disco bueno para menospreciar otro nuevo (no menos bueno). Eso es, este Mr. M vuelve a ser cojonudo, es decir, vuelve a estar a la altura. Una altura que el señor Kurt Wagner encontró hace muchos años y de la que no parece querer bajarse en la vida. Nosotros lo celebramos. Quédate ahí, pedazo de crack, y sigue escupiendo discazos con regularidad.

A los discos de este hombre, siempre repletos de la más exquisita selección de instrumentos, se les nota que no están editados por compromiso con sellos ni mierdas del estilo, sino que necesitan una maduración. Como el buen vino, sí. Pero lo más bonito de los discos de Lambchop es que requieren un feedback con el oyente que se da sí o sí, a nada que tengas algo de paciencia. Hoy en día está difícil conseguir eso, viendo a qué velocidad va el mundo del pop, pero es escuchar el violín de la primera “If Not I’ll Just Die” y verse obligado a terminar de escuchar el disco, sumido en una manta de piel de gallina constante.

Quien no conozca el particular universo de este buen hombre, está perdiendo el tiempo.

 

03º- TindersticksThe Something Rain

Pues estamos muy de enhorabuena, porque ahora sí que podemos decir que Tindersticks están de vuelta. Tras unos cuantos años ya (manda huevos, con lo que fueron) de palos de ciego, los de Nottingham nos sorprenden con otro señor disco a la altura de su anterior mejor disco, Curtains (1997). Quince años ya haciendo lo que peor  se les daba: poner el pilóto automático. Mientras tanto, varias disputas  y varios cambios de formación (se mantienen Dave Boutler, Neil Fraser y Stuart Staples como hueso desde los orígenes) que no hacía nada bien a la banda.

Este es el tercer disco con la nueva formación, y sin aparente evolución (The Hungry Saw (2008) y Falling Down A Mountain (2010) son igual de malos) ahora van y firman un discazo, volviendo a los orígenes y, joder, sonando como lo importantes que fueron en los ’90, con esos dos homónimos discos a la cabeza. El rock de cámara que practican vuelve a ser, aquí, experimental; algo agónico pero de forma relajada. Una psicodelia de las de disfrutar con el vaso de whiskey. Bienvenidos de nuevo. Salud.

 

04º- Sleigh BellsReign Of Terror

El dúo formado por Derek Miller y Alexis Krauss no se han hecho mucho de rogar tras la sorpresa que supuso ese primer y bizarro disco de Sleigh Bells titulado Treats (2010). A este segundo asalto al pop alternativo (realmente alternativo) parecen haberle bajado un par de revoluciones, y eso que el disco empieza exactamente donde lo dejaron hace menos de dos años: locurón máximo a toda leche gracias a “True Shread Guitar” y “Born To Lose”. “Crush” y “Leader Of The Pack” bajan un punto el listón, pero ese neo-baladón titulado “End Of The Line”, y, sobre todo el single “Comeback Kid” los ponen en lo más alto del planeta. Ya sólo por esta última canción merece la pena el disco.

O es que ellos mismos nos han acostumbrado a estos sonidos que ya impactan menos, o es que, realmente, se han tranquilizado, por muy poquito que sea. El disco vuelve a encontrar cumbres (no tan altas) en “Road To Hell” y “D.O.A.” aunque, en conjunto, sorprende menos que su elepé anterior. Superado el miedo al segundo disco. Siguen siendo importantes.

 

05º- IslandsA Sleep And A Forgetting

Precioso puñado de canciones el que nos regalan los canadienses Islands una vez más. Y curioso que sea tan luminoso como siempre cuando la gran mayoría de las mismas están basadas en la propia separación matrimonial de su líder, Nick Diamonds. Un músico éste capaz de seguir sorprendiendo con indie-pop sofisticado del más exquisito gusto. Eso sí, se nota más reposado, va a menos vueltas (pese a “Never Go Solo”, “Hallways” y “Can’t Feel My Face”). Queda un paso muy pequeño para llegar a empalagar, pero domina tan bien el asunto, que cuando cruza la línea, lo hace de manera tan sutil que ni te das cuenta.

Once canciones tratadas con mimo y delicadeza, que superan a Vapours (2009) y Arm’s Way (2008) en todo, pero que se queda a un milímetro de ese extraordinario debut, Return To The Sea (2006). No está nada mal para estar de bajona…

 

NACIONALES:

01º- Los EvangelistasHomenaje A Enrique Morente

Se hace sumamente difícil encontrar los calificativos para un disco así. Acostumbrados siempre a hablar de álbumes buenos (básicamente porque no vamos a perder el tiempo con los mediocres), el que ahora nos ocupa está demasiado por encima de todo lo anterior. Entonces no es justo usar los mismos adjetivos que gastamos en el pasado. Habrá que inventarse algo nuevo.

Y hablando de invención, las 11 (de 12) canciones que aquí encontraréis originales del maestro del Albayzín se tendrían que denominar como reinvención. J y Florent de Los Planetas, Antonio Arias de Lagartija Nick y Erik Jiménez, batería de ambas bandas, se juntan originalmente para homenajear al desaparecido Enrique Morente en un concierto especial para La Noche Blanca (festival flamenco) en Córdoba. La romántica idea deriva en otra aún más potente. La que ahora tenemos entre manos. El disco nacional del año.

Con un legado tan extenso a la vez que original (recordemos que Morente era el artista más singular e innovador de su generación) cedido a las manos de estos fieles alumnos, los granadinos han reclutado a Martin “Youth” Glover (Killing Joke) para darle un toque (hostia, más bien) místico al conjunto; a la hija pequeña del cantaor, Soleá Morente en su debut en los estudios; a la viuda del mismo, Aurora Carbonell en las ilustraciones; y a una pletórica Carmen Linares que demuestra en la apabullante “Delante De Mi Madre” quién es la número uno en esto del cante jondo actual.

Versiones diferentes, ni mejores ni peores, con aire rock psicodélico es lo que guarda este pequeño tesoro, este humilde regalo de unos pobres huérfanos. Era lo mínimo que podían hacer estos cuatro discípulos, que como Jesucristo a sus cuatro evangelistas, Morente había llenado de arte y sabiduría las trayectorias de cada uno de ellos.

Abstenerse los detractores de los palos flamencos que han soltado Los Planetas en sus dos últimos álbumes y, sobre todo, del eterno Omega (1996) de Lagartija Nick. A todos los demás: felicidades, este es “el disco”. Así se rinde culto a un artista. Así se echa de menos a un amigo. Así se homenajea a Enrique Morente.

 

02º- John TalabotfIN

Difícil va a ser encontrar un álbum como este a lo largo de todo 2012 en nuestro país. El propio afán de John Talabot por el misticismo lo lleva a ocultar su cara al más puro estilo Daft Punk para que, según palabras suyas, prestemos más atención al sonido que a la imagen. Con semejante discarral no hacía falta, pero gracias.

Una mezcla entre house y dubstep de lo más personal, donde cabe la comparativa con un James Blake bailongo y donde hay sitio para la voz de Ekhi (Delorean) y la ayuda a los mandos de Pional. Casi se junta lo mejor del sonido digital nacional en un disco que va a pasar a la historia. Cogemos tres canciones seguidas: la introvertida “El Oeste”, la tribal “Oro Y Sangre” y la bailable “Journeys” y nos damos cuenta de que, además de polos opuestos entre sí, guardan un toque atmosférico y personal que van a convertir a este nuevo artista en único.

Acaba de nacer una estrella en nuestro país. De luz oscura, sí, pero de grandes dimensiones. Hasta en la pedante galaxia Pitchfork se han dado cuenta…

 

03º- Klaus & KinskiHerreros Y Fatigas

Los murcianos Klaus & Kinski van tan a su bola que merecen el premio a la banda más descarada de nuestro país. Llamarían la atención nada más que por su originalidad, pero no, por lo que destacan de verdad es porque son muy buenos. Y como no hay nadie en su terreno, son los mejores.

Herreros y Fatigas es casi casi tan bueno como el majestuoso Tierra Trágalos (2010 y cuarto mejor disco nacional del año) pero mejor que el Tu Hoguera Está Ardiendo (2008) con el que debutaron. Desde la base electrónica de “Contrato” al sarcasmo en clave de tango que es esa portentosa “In The Goethe” todo vale. Adentrarse en el universo Klaus & Kinski es algo tan divertido como adictivo. Ojo con entrar en él, porque es difícil salir.

Nacieron como algo nuevo, una alternativa a Astrud o vete tú a saber qué. Ya se han convertido en una de las mejores bandas de nuestro país.

En la REVIEW de Jesús Marín entenderéis mejor de lo que hablo.

 

04º- McEnroeLas Orillas

Cuarto y definitivo álbum de los vizcaínos que, aún siendo fieles a su sonido, vuelven a girar uno o dos grados hacia el melodrama sonoro que los vio nacer. No nos vamos a cortar las venas como con sus ídolos (Red House Painters y Mark Kozelek a la cabeza) pero tampoco van a progresar en ese sonido algo más luminoso que descubrieron en el anterior Tú Nunca Morirás (2009). La naturalidad con la que se suceden las canciones da hasta miedo, lo sencillo que lo hacen cuando lo áspero de su música y letra indica todo lo contrario. Genialidades una detrás de otra: “La Palma”, “Agosto del 94” y, por encima de todas, “Vistahermosa” arrancan en un álbum, que de seguir con el mismo nivel, sería el mejor del año.

Tampoco el resto baja la media demasiado, pero “Arquitecto” da bajón más por la letra que por otra cosa y en el final de “En Mayo” se tornan rock y nos pilla por sorpresa. “La Cara Noroeste”, “Astillero” y “Mundaka” culminan de maravilla un disco elegante, intenso y perfectamente tocado. Un disco que debe poner a McEnroe a la altura que se merecen.

 

05º- La Habitación RojaFue Eléctrico

Lo reconozco, a mí nunca me han hecho tilín La Habitación Roja. Lo primero que se hace cuando le dedicas tiempo a esto de la crítica musical es descartar lo que no te gusta para quedarte con lo que sí. Pero qué coño, escuchando el nuevo (octavo ya) disco de los valencianos uno tiene la sensación de no poder encontrar nada malo, todo lo contrario.

Estribillos enérgicos, ritmo y, sobre todo, muy buen gusto a la hora de elegir las canciones y el orden de las mismas, el disco no sólo no cansa, sino que demuestra una madurez que pocas bandas en nuestro territorio han demostrado. A ver si ahora, en esta nueva juventud, se convierten en una de mis bandas…

Como bien dice J.N. Carretero en esta REVIEW, conmigo sí que han derribado esas reticencias. Con Fue Eléctrico, el mejor disco de toda su carrera, lo han tenido más fácil.

d419f4e514db4bc374f38fb01c378c90