SE BUSCA: Indi(e)gnación

Este fin de semana he asistido al festival de música Sonorama Ribera con vistas a comprobar cómo está realmente el panorama indie nacional. Después de pisar otros festivales donde los pesos pesados internacionales eran prioridad con respecto a los nacionales, tenía ya ganas de disfrutar de la sobrada calidad nacional en directo. Probado esto último, hay algo que me ha llamado la atención y que voy a explicaros aquí a ver si soy yo el único que lo piensa.

Va a hacer un año ya de la subida del IVA en cultura al 21%, medida que según reflejan todos los datos habidos y por haber, ha dificultado descaradamente la apuesta por la música en directo. Aunque se vean festivales llenos de gente, la realidad es que cuando antes se iba a cinco conciertos, ahora se va a uno.  No hablemos ya de lo difícil que lo tienen los músicos para dedicarse a este mundo y ganarse la vida así. No es que yo lo piense, es que lo decís vosotros, muchas veces en vuestras letras.

Pues bien, acudo a un concierto del Sonorama en la Plaza del Trigo, a otro en el escenario Ribera de Duero, otro más en la carpa Future Stars… y ni “mu” de la situación actual de la cultura en este país. No soy nadie para pedirle a un grupo que utilice los escasos minutos de su actuación en un festival para que reivindique SU futuro o simplemente nos haga recordar que las cosas se están haciendo mal. Pero si lo pensáis, no sé por qué ni lo mencionáis. Cierra el Nasty o se tambalea el FIB y todos lloramos por Twitter, pero luego os subís a un escenario y os volvéis mudos ante la mierda de realidad que nos rodea.

El año pasado Dorian sacó una pancarta en el Arenal Sound manifestando su descontento con la subida del IVA o Pucho de Vetusta Morla en su gira de “Mapas” cambiaba las letras de algunas canciones para hacer crítica, un aplauso para ellos. Pero de esto hace ya un tiempo y desde entonces vamos de mal en peor. El “Somos gallegos y venimos a cortar cabezas” que decía Isa para presentar a Triángulo de Amor Bizarro el jueves en Aranda no es suficiente, más si vas a presentar las incómodas letras de “Victoria Mística”. Tampoco Pony Bravo, de los que me esperaba alguna referencia, soltaron prenda al margen de sus canciones tan políticamente incorrectas. Noni de Lori Meyers sí habló de quién es la culpa de todo esto y se lo agradezco. Más que nada por la cantidad de fans que mueven, que todos seamos conscientes de lo que hay.

Los conciertos de la Plaza del Trigo también serían un buen escenario para que los grupos que allí “se consagran” les recuerden a las televisiones que les graban lo jodidamente difícil que es vivir de la música. Pues tampoco. Sinceramente no quiero pensar que hay presiones para no hablar de lo que hay que hablar. Prefiero pensar que simplemente la resignación ha llegado a tal punto que no merece la pena arriesgarse a soltar espuma por la boca para contentar al graderío más conservador.

En otra época, esta situación de crisis económica, política y sobre todo social habría servido para generar una revolución artística sin precedentes. Hoy en día, tenemos algunas bonitas iniciativas como el Musicauciados de Davile Matellán pero poco más. Donde en otros sectores hay unión, solidaridad, mareas e indignación, en la cultura, y en concreto en la música, sólo hay un incomprensible silencio. Y sí, como fan, como público y como defensor de la música y la cultura de este país creo que es obligación de los grupos indies nacionales que se mojen, se solidaricen con sus compañeros y digan lo que de verdad piensan cuando se suben a un escenario. Espero que el 2014 sea, por fin, el año de los titulares en prensa: “La indignación inunda los festivales de música nacionales”.

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