Si pasa desapercibido es bueno

Andaba yo hace unos días hablando con un buen amigo del pueblo. (Aprovecho, Sonseca, muy recomendable). Casi más que hablando andábamos marujeando, criticando a otra gente que, por supuesto, no estaban con nosotros.

Y ahora que no venga nadie a hablarme del fariseísmo, la hipocresía o historias de esas, que todos y todas lo habéis hecho alguna vez. Punto. Al tema, criticábamos a un tipo de gente muy especial, los llamamos los “nadistas “, porque son toda esa gente a los que no les gusta nada. Ya sabéis, los de :

– ¿Que música llevas en el coche?
– Na, yo llevo los cuarenta. – (y los cuarenta convalidan cadena dial, europa FM, Onda mis cojones, etc.)

– ¿Estás siguiendo alguna serie?
– Que va, la última que vi fue Los Serrano – (mis respetos).

– Recomiendame alguna peli.
– Yo que se, si es que yo no veo pelis, alguna que pongan algun domingo de resaca en la tele si acaso.

Y así con todo. No les gusta nada y todo les da igual. Como zombies con aspecto de humano vivo. Indiferentes (indieferentes) a movimientos, estilos, sensaciones. Témpanos de hielo. Como os he dicho los “nadistas” (aunque yo los llamo gilipollas).

Y bueno, como mi amigo y yo estábamos en un bar, pues nos preguntábamos cosas del estilo de ‘Pero, ¿como puedes no tener un estilo, un grupo/cantante, al menos una canción favorita?’. Y este tipo de autocuestiones nos llevaron a seguir hablando y bebiendo (más de lo segundo que de lo primero) y llegamos a ralentí al tema de los estilos musicales y de repente nos vino a la cabeza cierto discurso de Alex Turner en los Brit Awards 2014. Por pura curiosidad ya nos pusimos Google a la obra y, sí amigos, todos estos son estilos musicales REALES que existen actualmente: Drum and bass, Breakbeat, Hip house, Dancehall, Toasting (muy rico para desayunar, con mermelada), Nu Metal, Funk Metal, Shoegazing, College… Y puedo seguir hasta pasado mañana. Prometo que todo esto existe y cada uno de ellos le gusta como mínimo a una persona.

La evolución tecnologica y cultural o la globalización, nos han llevado a que bajo la palabra MÚSICA, exista un submundo de géneros, tendencias y estilos imposible de conocer al completo. Al igual que pasa en cientos de otras tematicas, pero para eso os vais a magacines de otras temáticas y no andeis dando por el culo. Y si, esto es muy bonito. De verdad. Y es genial formar parte de todo esto generacionalmente hablando. Dentro de 500 años seguro que se va a hablar bastante de los últmios 30. Pero eso si, hay algo que es como… ese viejo que siempre estaba en la terraza del bar junto al que cogías el bus para ir a clase. Con una copita de cognac y un cigar. O como esa dueña de la tienda de ultramarinos, ULTRAMARINOS, de toda la vida de God. Como los carteles del puto Tio Pepe o de Osborne. Siempre están ahí, nadie los mira, no llaman la atención pero siempre están. Inamovibles e impasibles al paso del tiempo y a la aparición de tantos y tantos estilos todos con sus abdominales (chicas, marcar abdominales es un invento moderno, en la mayoría de los casos los genes son lamentables, cambiad el criterio) sus ojos azules y sus gafas de sol de espejo. Es el jodido Rock and Roll amigos. ROCK AND ROLL. Literalmente ‘Piedrecica y rollo’.

Estoy seguro de que si la leyenda de ‘Y creó el mundo en siete días’ fuese real, Dios, el tipo ese que era un triángulo con un ojo en medio, lo primero que puso en la tierra fue un árbol, Toledo y el R’n’R. Que si, que de las bacterias pasamos a los peces, de ahí a los insectos, de ahí al Rock and Roll y no hemos evolucionado más. Darwin no tiene ni puta idea. Que siempre ha estado ahí, que siempre está ahí, que siempre estará ahí. “Lo está pegando muy fuerte un canadiense rubito”, si, si, lo que quieras, pero ahí sigue AC/DC llenando estadios. Rihanna ha hecho un discazo y esta vez con menos ropa (como si fuera posible)”, estupendo, lo que tu me digas, pero hoy hay concierto de Noel Gallagher, vestido, y lo prefiero.

Que hay por ahí cuatro tipos de más de 70 años poniendo patas arriba cada gran estadio el mundo con cada puto acorde de la guitarra. Tenedlo muy claro, el Rock and Roll una vez se folló a una puta vieja y sin dientes en un club perdido en la última carretera comarcal entre Sheffield y Birmingham y apareció el Pop. El Rock and Roll infló a hostias al Pop cuando fue mayor y con el enfado, se convirtió en Rap.

Es como Fidel Castro, todo el mundo lo da por muerto, pero siempre está ahí. Ni números uno de listas ridículas ni portadas de revistas que regalan colgantitos ni nada. Solo está, pasando desapercibido para todo el mundo menos para los que una vez lo miramos a los ojos y vamos a vivir hasta el final de los tiempos enamorados de él.

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