TOP 50 DISCOS INTERNACIONALES 2016

Y la lista definitiva, la que todos estabais esperando: los mejores discos del año. El consenso ha primado sobremanera este año.

Estamos todos de acuerdo: Radiohead han vuelto a lo grande. Se han hecho de rogar, pero los cabrones han sabido devolver el hype con un disco sobrio, aparentemente sencillo, pero plagado de matices y detalles que lo convierten en otro clásico instantáneo en su carrera. Y van ya unos cuantos. No fallan. Como Bon Iver, Frank Ocean, Anohni (antes Antony), PJ Harvey, James Blake o Nick Cave, nombres (y apellidos) propios que siguen creciendo a cada paso que dan. Completan este mágico top 10 unos Weezer enfrascados en su segunda juventud, los suecos The Radio Dept. y su refrescante pop nórdico y, como mención especial, una artista, Angel Olsen, que da una soberana hostia sobre la mesa para hacerse notar, con el genio que antes le faltó y del que ahora va sobrada. Del puesto 11 al 50, como no podía ser de otra forma en IFM, nombres y estilos de todos los olores, colores y sabores. De nada.





  TOP 50 DISCOS INTERNACIONALES 2016  

Radiohead, "A Moon Shaped Pool" (2016), album art, 1450px

01

  RADIOHEAD  

“A Moon Shaped Pool”

Sabíamos que este año tocaba disco nuevo. Sabíamos que se iban de gira por el mundo. Sabíamos, incluso, que iban a causar revuelo mediático. Los dos primeros adelantos no sufrieron el agotamiento que padecen esos singles promocionales. Hay como un aire de seriedad y nostalgia en este disco que llama la atención, no hay moderneces ni salidas de contexto. Y además está “Present Tense”, simplemente la mejor canción de la historia de la humanidad de los hombres sobre la tierra del Señor por los siglos de los siglos amén. Buen trabajo, chicos. Buen trabajo.



02

  ANGEL OLSEN  

“My Woman”

Hubo un tiempo en que Angel Olsen no existía para nadie. Con “My Woman” da un salto olímpico de calidad y cantidad, es insultantemente rico, está lleno de detalles de maestra y salta de un extremo del pop a otro sin que te des cuenta. Se ha cansado de ese menosprecio y da un golpe de autoridad entregando uno de los incuestionables discos del año.



03

  BON IVER  

“22, A Million”

El tercer disco de Justin Vernon con su proyecto más importante, Bon Iver, llega tras una época de depresión y ansiedad para el de Wisconsin. Una vez más, la música salvó a Justin y, una vez más, su propuesta se reinventa para conseguir que el folk suene al año en el que nos encontramos. El tratamiento de voz quizás sea lo más llamativo, pero hay un sin fín de complejos experimentos sonoros de los que Bon Iver se vale para expresar las muchas lecturas de su álbum más personal y místico.




04

  FRANK OCEAN  

“Blonde”

Cinco años han sido un mundo para Frank Ocean y, en todo este tiempo, el artista ha reflexionado sobre muchos temas que recorren canciones mayoritariamente minimalistas con una voz mucho más madura como clara protagonista. Frank Ocean además de cantar como los ángeles es un narrador de historias como pocos. Un disco de contrastes en el que la producción está estudiada al milímetro con la sutil colaboración de varios nombres importantes.




05

  WEEZER  

“Weezer (The White Album)”

El regreso de Rivers Cuomo y los suyos es una oda a California, pues homenajean tanto a su tierra como al modo de vida del soleado estado norteamericano. No esperéis grandes concesiones al detalle, Weezer van a lo que van. Te meten en los oídos esas guitarras tan típicas de la casa y unos coros que nunca fallan. Con su (cuarto) disco homónimo han sabido mantenerse a la altura de las expectativas e incluso nos han regalado un par de himnos atemporales.




06

  ANOHNI  

“Hopelessness”

El discurso político de Anohni ha calado en parte gracias al momento tan políticamente incorrecto en que vivimos pero más aún por una apuesta musical que ha encajado a la perfección. Sumar la espectacular voz de la artista con la coctelera electrónica que ha sido Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke podría haber sido un descalabro importante. Todo lo contrario, todos los temas del disco bien podrían ser interpretados en grandes estadios y, a su vez, ser el hilo conductor de videoclips tan simples, íntimos y emotivos como los de “Sorry”. No se puede hablar de un supergrupo aquí, pero sí que es cierto que muy bien le ha sentado a la antigua Anthony & the Johnsons esta colaboración con la élite de la electrónica más experimental.




07

  PJ HARVEY  

“The Hope Six Demolition Project”

El nuevo disco de PJ Harvey tenía la difícil papeleta de suceder al pluscuamperfecto “Let England Shake” (2011). ¿Cómo nos sorprendería esta vez la menuda artista británica? Pues con el grower de este año, un álbum complejo, de difícil acceso, más político aún que el anterior, metiéndose en berenjenales con Washington, Afganistán y su Inglaterra natal y con una puesta en escena que justifica cualquier excentricidad posible. Otro paso en firme más de la artista (viva) más importante del planeta.




08

  JAMES BLAKE  

“The Colour In Anything”

A estas alturas de su trayectoria musical, Blake se puede permitir el lujo de editar un disco (demasiado) largo para los tiempos que corren. En un año en el que ha brillado quizás más por sus colaboraciones en otros proyectos (Frank Ocean, Beyoncé, Bon Iver…) que por su propio trabajo, es necesario reivindicar “The Colour In Anything” como una joya musical que brilla por sí misma gracias a una sucesión de canciones de digestión lenta pero muy placentera. El único problema aquí es que hay momentos tan sobresalientes que eclipsan por completo temas que pueden resultar de relleno. Pero se lo perdonamos, porque sigue siendo ese genio capaz de presentar un disco de estas características en festivales de electrónica a las 2 de la mañana contentando a todo el personal.




09

  THE RADIO DEPT.  

“Running Out Of Love”

El esperado retorno del dúo sueco se ha hecho de rogar más de la cuenta. Las ganas que teníamos de nuevo material suyo hacen pensar que el resultado es tan bueno como efímero. La brevedad de “Running Out Of Love”, en cambio, no juega en su contra, sino que confirma el famoso dicho a base de excelencia sonora: ésa en la que se codean con los reyes del dream-pop, Beach House. Que no tarden tanto en volver.




10

  NICK CAVE & THE BAD SEEDS  

“Skeleton Tree”

La desgracia convertida en disco. El dolor de un padre sin consuelo. El desgarro de la mayor pérdida posible. El desconsuelo de un hombre que sufre lo más antinatural que pueda ocurrir en la vida. Nick Cave, el hombre más valiente de este 2016, en lugar de esconderse en el más que comprensible silencio posible tras la fatal pérdida de su hijo, le echa más cojones que nadie para grabar el disco más sobrio e intenso del año. Lo sentimos, Nick. Gracias.







11

  MONO  

“Requiem For Hell”

Los maestros japoneses del post-rock se aventuran en la creación de un disco inspirado por “La Divina Comedia” de Dante y salen airosos del infierno. Con apenas cinco canciones es suficiente para explorar todo el espectro sonoro de estos cuatro genios de la música instrumental y pese a que pueda sonar a algo ya escuchado con anterioridad, es un disco tan bonito que no se le puede poner pega alguna.




12

  BEYONCÉ  

“Lemonade”

“Lemonade” ha marcado un antes y un después en el mundo de la edición musical. La presentación por sorpresa, la película en TV y luego el contrato exclusivo con Tidal. Es imposible ignorar lo que mueve esta mujer y mucho menos obviar la excelencia que alcanzan prácticamente todos los temas de este disco, desde las preciosas melodías hasta las acertadas colaboraciones pasando por una voz superada a sí misma, ligada a la artista pop más en forma e imprescindible.




13

  MINOR VICTORIES  

“Minor Victories”

¿Alguien pensaba que de un grupo formado por gente de Slowdive, Mogwai y Editors podía salir algo malo? A medio camino entre el shoegaze y el rock alternativo, Minor Victories han colocado su álbum debut en nuestros oídos con clásicos instantáneos como “Cogs”, “A Hundred Ropes” o “Scattered Ashes”. Además de esto, han traído de vuelta a Rachel Goswell. No necesitamos más para convenceros, ¿verdad?




14

  MODERAT  

“III”

Moderat han dado un paso más hacia la combinación orgánica entre dos estilos difícil de unir, techno y ambient. “III” es su álbum más accesible, en el que predomina un sonido homogéneo, temas más cortos e incluso más parecidos al pop. Moderat sigue evolucionando, y lo hacen por el buen camino: ritmos electrónicos cortesía de Gernot y Sebastian que se entremezclan a las mil maravillas con la voz de Sascha. Modeselektor pone el ritmo, Apparat el alma.




15

  THE LAST SHADOW PUPPETS  

“Everything You’ve Come To Expect”

Es cierto, este “Everything You’ve Come To Expect” no es tan brillante como su debut, pero hay que ser justos: el álbum contiene momentos memorables, incluso por encima de aquel. Han vuelto con la sensación de haber hecho los deberes y “Miracle Aligner” es uno de los temas del año. Kane le debería insistir más al despreocupado Turner en seguir adelante con el proyecto, pues es él quien mejor partido le saca.




16

  METALLICA  

“Hardwired…To Self-Destruct”

Ocho malditos y condenados largos años nos han hecho esperar los maestros del trash para poder disfrutar de un nuevo álbum de estudio. “Hardwired…To Self-Destruct” es una máquina del tiempo que repasa y fusiona la discografía de la banda. Aún hay cosas que pueden mejorar, pero estamos ante un disco con una producción exquisita, donde vemos a unos Metallica realmente sueltos, inspirados y excitados. Queremos más como esto. Mucho más. Larga vida a los cuatro jinetes.




17

  THE WAVE PICTURES  

“Bamboo Dinner In The Rain”

Con el nuevo disco de este trío británico corres el peligro de enamorarte perdidamente de ellos. A poco que te guste su reciente y marcado estilo rock psicodélico, se van a convertir en una de tus bandas preferidas. En “Bamboo Diner In The Rain” le dan un soberano repaso a la década de los ‘70 en los Estados Unidos, donde Jimi Hendrix y The Doors se partían la cara por sacar discos cada vez mejores. Triunfan y van a más.




18

  CHANCE THE RAPPER  

“Coloring Book”

La (ojo) mixtape de Chance The Rapper, alumno más que aventajado en esto del R&B/Hip Hop/Blues/whatever, es un trabajo muy heterogéneo que se hace ridículamente ameno a los oídos de cualquier persona amante de la música. Las colaboraciones, los samples, la instrumentación, todo ese conglomerado de efectos sonoros dispares encajan tan bien que hasta al mismo Kanye West se ha sumado a esta fiesta.




19

  JENNY HVAL  

“Blood Bitch”

La demencia y la psicodelia era algo que sabíamos que poblaba la mágica mente y espíritu de la brillante Jenny Hval, desde el primer momento en el que escuchamos “Apocalypse Girl” (2015) con nuestro sello favorito, Secret Bones Records. Lo que no sabíamos es que esa maravillosa y tétrica locura podía elevar su tono a algo completamente cercano al horror cósmico y teatral de lo que conocemos como arte. La experimentación en “Blood Bitch” llega a un nuevo y espeluznante plano de la realidad, hasta ahora desconocida. Frenesí psicotrópico.




20

  KANYE WEST  

“The Life Of Pablo”

La excentricidad y, a menudo, la estupidez de Mr. West es sólo comparable a su talento. Cada movimiento que realiza en la industria, siempre rodeado de pataleos, llamadas de atención y, al fin y al cabo, una labor de promoción sin precedentes, lo realiza porque cree, con criterio, que su endiosamiento está justificado. Lo está. “The Life Of Pablo” (en cualquiera de sus versiones) es otro derroche de la mejor música negra del planeta en todas sus versiones.




21

  PREOCCUPATIONS  

“Preoccupations”

Pese a tener que afrontar un cambio de nombre, Preoccupations (antes Viet Cong) ya habían enseñado sus armas en su primer disco. Gozan del apoyo de crítica y público y facturan un post-punk nacido directamente de la tumba de Ian Curtis. Y es que con canciones como la inmensa “Memory” apuntan maneras hacia un camino que se abre delante de ellos y no se cierra en un estilo, sino que abraza una amplia gama de sonidos dentro de la oscuridad.




22

  AVENGED SEVENFOLD  

“The Stage”

El regreso por sorpresa de Avenged Sevenfold con “The Stage” nos trae de vuelta a la banda americana en lo que supone una resurrección en su forma más progresiva y melódica hasta la fecha. Un álbum conceptual en el que se pone en entredicho la realidad en la que vivimos. Es más de lo que podíamos esperar, un trabajo en el que se nota el mimo que la banda ha puesto en cada nota y en cada pieza que componen los once temas del disco. Una epopeya maravillosa.




23

  THE AVALANCHES  

“Wildflower”

El desmesurado hype provocado por el retorno del dúo australiano tras 15 años de silencio ha jugado, sin lugar a dudas, en su contra. El reto de intentar igualar su único LP hasta la fecha, “Since I Left You” (2000), se antojaba complicado. Si bien es cierto que superar aquella obra maestra era, a todas luces, impensable, este “Wildflower” te va a hacer mover el esqueleto irremediablemente. Mejor disco de este 2016 para una buena fiesta, así de claro.




24

  PARQUET COURTS  

“Human Performance”

Parquet Courts llevaban varios años montados en una montaña rusa de discos y EPs que les llevaba de la excelencia a la irrelevancia de forma vertiginosa. Hasta ahora. “Human Performance” confirma que si a día de hoy tiene sentido hablar de Pavement, conviene traer a la discusión a los de Manhattan. Aquí van al grano, guitarrazos pegadizos y pildorazos garage y pop que crean abstinencia una vez se acaba el disco.




25

  EXPLOSIONS IN THE SKY  

“The Wilderness”

Cuando pensábamos que Explosions In The Sky estaban en una zona de confort en cuanto a sonido se refiere, aparecen con “The Wilderness”. Su séptimo disco deja de lado la vertiente fácil del crescendo del post-rock para perderse más entre capas que dotan a las canciones de una personalidad única, casi épica, incluso en ocasiones con un toque muy salvaje. Imprescindible escuchar “Desintegration Anxiety” como principal ejemplo de estas palabras.







26

  WHITNEY  

“Light Upon The Light”

¿Grupo revelación del año? Posiblemente. Si el verano de 2016 fue agradable, soleado, divertido, relajante y una pizca de melancólico, fue gracias al disco de Whitney. A Real Estate les ha salido un competidor fuerte, que juega a enamorarte con melodías preciosas, voz y coros embaucadores y una inmediatez en esto del pop rock poco visto este año.




27

  ANIMAL COLLECTIVE  

“Painting With”

La banda de la controversia, o los odias o los amas, no hay término medio. Romper con lo establecido, buscar el principio de todo, acercarse a lo tribal, al origen de los sonidos. De eso va Animal Collective y “Painting With” ahonda en esa idea de buscar la chispa y los porqués de la raza humana disfrutando con los sonidos que nos rodean. Hay que dejarlos seguir explorando porque han encontrado algunos de los huecos más bonitos del pop que aún estaban sin rellenar.




28

  DINOSAUR JR.  

“Give A Glimpse Of What Yer Not”

“Give A Glimpse Of What Yer Not” es un disco estupendo de una de las bandas más fiables del indie-rock americano. No hay nada nuevo que decir de ellos salvo que siempre que sacan disco encuentras un puñado de canciones rock de puta madre, riffs imposibles para el resto de bandas, ritmos noise de quitarse el sombrero, un bajo que es un taladro y punteos heavies marca de la casa. Chitón. Una puta maravilla más.




29

  DAVID BOWIE  

“Blackstar”

El álbum de la despedida. David Robert Jones, el mejor artista musical que quedaba vivo en el planeta, nos dejó recién empezado el año y cuando acababa de lanzar el que, a la postre, fue su último álbum. “Blackstar” es un disco tan atractivo como difícil, con su propia despedida que había que leer entre líneas, con una puesta en escena tan atractiva que no se puede comparar a ningún otro artista. Otra lección, la última tristemente, del gran Duque Blanco.




30

  CAR SEAT HEADREST  

“Teens Of Denial”

Indie Rock millenial podría ser una buena etiqueta absurda para definir lo que hace el joven de Will Toledo. En un momento en el que el género se estaba volviendo repetitivo con un par de grupos al año que destacar y olvidar, Car Seat Headrest parece que vienen para quedarse. Hay de todo en “Teens of Denial”; guitarras afiladas, letras absurdas a la par que elegantes y, sobre todo, un discurso más coherente que prepotente.




31

  TORTOISE  

“The Catastrophist”

Tras un largo tiempo en silencio, Tortoise nos devuelven a su mundo de post-rock/jazz fusionado con electrónica y como no podía ser de otra manera, se vuelve un disco imprescindible. Además, cabe destacar que por primera vez en sus más de 25 años de carrera, se atreven con dos temas que contienen letra aunque, eso sí, la voz la ponen artistas invitados.




32

  ROOSEVELT  

“Roosevelt”

Nada que salga de Greco Roman (el sello de Joe Goddard de Hot Chip) o que pase por el filtro de Future Classic (Flume, Nick Murphy) puede fallar. El alemán Roosevelt lo sabe, y esta comunión entre pop y electrónica que es su debut homónimo lo deja claro: temazos infalibles como “Hold On”, “Fever” o “Colours” levantan a cualquiera del sitio. Otro de los discos imperdonables de 2016 para los amantes del buen pop.




33

  LOCAL NATIVES  

“Sunlit Youth”

Local Natives, en su afán de despegarse la pegatina del post-folk, neo-psicodelia y demás estupideces que se dicen de bandas como Fleet Foxes (en serio, se les compara), lanzan este “Sunlit Youth” que ha pasado por 2016 sin pena ni gloria. Injusto, un rato. La banda sigue brillando en su habilidad para melodías pop, con más o menos capas sobrantes, pero siempre con los pies en la tierra. Que sigan en esta línea.




34

  KAYTRANADA  

“99.9%”

Tremendo valor tiene este canadiense de 24 años al ponerse al nivel de los grandes del R&B en un año en el que la cosa ha tenido un listón bastante alto. Lo que en un principio comenzó con simple jugueteo con mixes en Soundcloud, ha terminado convirtiéndose en una propuesta con gran personalidad y frescura. “99.9%” es el disco debut que Frank Ocean o Kanye West hubiesen querido para ellos.




35

  DSVN  

“Sept. 5th”

Probablemente uno de los discos que mejor resuma lo que ha sido musicalmente 2016: R&B refinado, hipersexualizado y misterioso. El elusivo proyecto de Nineteen85 y Daniel Daley sigue la estela de los primeros sonidos de The Weeknd y Drake (cuya discográfica ha publicado precisamente el disco), con grandes temas como “Too Deep” o “Hallucinations”. Si no fuese por la hipersaturación de grandes discos del mismo corte que están copando las listas de lo mejor del año (Frank Ocean, las hermanas Knowles, Miguel, etc.) estaríamos hablando mucho más de este dúo canadiense.



36

  XIU XIU  

“Plays The Music Of Twin Peaks”

Para conmemorar el 26 aniversario de la obra maestra de Mark FrostDavid Lynch, Xiu Xiu interpreta la banda sonora que el maestro Angelo Badalamenti compuso para “Twin Peaks”. Desde la fúnebre “Laura Palmer’s Theme”, hasta “Falling”, el single irrepetible con el que Julee Cruise nos rompió el corazón. Mención especial para “Sycamore Tree”, más experimental que en la banda sonora original (que fue interpretada por el magnífico Jimmy Scott) y las versiones de “Blue Frank” y “Pink Room”, donde el desvarío instrumental se vuelve adictivo.




37

  SHURA  

“Nothing’s Real”

El debut de Alexandra Lilah Denton, Shura para los amigos, se ha dejado caer en 2016 como el gran debut pop del año. Después de alimentar el hype a su alrededor con singles redondos como “Touch” o colaboraciones con Mura Masa, en “Nothing’s Real” la británica recoge sus emociones y su experiencia de crecimiento personal revisitando el pop ochentero más refinado. Contiene la canción del año para Popjustice (“What’s It Gonna Be?”) y una buena dosis de trallazos (“Nothing’s Real”, “Make It Up”, “What Happened To Us?”). Imprescindible para los amantes del pop.




38

  THE MYSTERY LIGHTS  

“The Mystery Lights”

Soul, rock, blues y garage añejo fluyen con calidez en el debut de The Mystery Lights, una de las nuevas sensaciones de la siempre proclive escena neoyorquina. Con reminiscencias a los primeros The Velvet Underground y a los MC5 más gamberros, el trío norteamericano se ha labrado con su primer largo el respeto del mundo del rock. Mike Brandon, LA Solano y Alex Q Amini nos brindan un disco para emmarcar, en el que juventud y rebeldía se dejan escuchar en cortes como “Follow Me Home”, “Two Many Girls” o la exquisita “Without Me”. Apunten su nombre.




39

  SWANS  

“The Glowing Man”

Michael Gira no se cansa. Y a ritmo de un disco nuevo cada dos años, nosotros tampoco. Largas y densas canciones son el sello de identidad del californiano, al que le encanta jugar con las atmósferas para crear sensaciones y transmitir más que tocar. Swans son una obra de arte para degustar lentamente, sin prisa y si es posible, con una copa que acompañe a la escucha.




40

  DAUGHTER  

“Not To Disappear”

La música de Daughter sigue sonando triste y melancólica. Poca luz, mucha oscuridad. Ambientes cargados y emociones sobrecogedoras. Su segundo largo se acerca más que nunca a un dream-pop introspectivo y muy personal, con gotas de post-rock y shoegaze. “Not To Disappear”, el segundo trabajo del trío londinense, no deja lugar a dudas. La impecable delicadez sonora de los de Elena Tonra no fue flor de un día.




41

  CHAIRLIFT  

“Moth”

La sinergia que existe entre los dos miembros de Chairlift es única e irrepetible. Se conocen y ambos recorren un mismo camino en el cual las construcciones electro pop que sustentan cada tema y las letras cantadas con esa característica y extraordinaria voz son un todo con, normalmente, resultados excelentes. Más de la mitad de las canciones de “Moth” conforman la mejor cara de Chairlift que sigue sumando temazos a una discografía que ya se puede considerar de alto nivel.




42

  THE WYTCHES  

“All Your Happy Life”

Sin lugar a dudas The Wytches han prosperado con su rock fantasmagórico, ahora un poco más fino, si se puede decir así. Coquetean con el pop, solo para añadirlo a su sucia y orgásmica amalgama de sonidos de ultratumba, para que bailemos conscientemente el baile de San Vito. Por debajo de “Annabel Dream Reader” (2014), aunque a un nivel cercano a este, echando en falta un poco más de violencia, delirio y extravagancia explosiva.




43

  RUSSIAN CIRCLES  

“Guidance”

Cuando disco tras disco la crítica se rinde a tus pies es porque lo estás haciendo bien. Si además de eso, le sumas que ya son seis discos los que tienes editados, no solo lo haces bien, además eres bueno. Eso pasa con la banda de Chicago, uno de los puntales del post-rock. “Guidance” es menos agresivo y más ambiental, pero no por ello su escucha deja de ser un viaje astral a través de los sentidos.




44

  NICOLAS JAAR  

“Sirens”

La vanguardia electrónica lleva años siguiendo los pasos de este joven chileno que deslumbró en aquel “Space Is Only Noise”. Este “Sirens” viene a cerrar una etapa de tres LPs que si bien no guardan relación argumental o conceptual, bien dan cuenta de todo lo que es capaz juntando samples, sintes, voces, pianos y toda parafernalia electrónica posible. Si se atreven, déjense llevar por los detalles…




45

  PET SHOP BOYS  

“Super”

¿De dónde cojones sacan la energía estos dos dinosaurios de la música bailable? Con más de tres décadas de éxitos, el dúo inglés nos ha regalado “Super”, un ejercicio de pop bailable de alta gama. Porque pese al tiempo que llevan haciendo música, se siguen reinventando y en este caso, sin grandes adornos ni ampulosas producciones nos empujan a quemar suela de zapatilla y a disfrutar en la pista de baile como los enormes artistas que son.




46

  BAT FOR LASHES  

“The Bride”

El nuevo trabajo de Natasha Khan es una excentricidad del tamaño de su ego. Ella, sabiéndose artista, además de la película que está preparando, dota este “The Bride” de cinematográfico guión. Puede que el resultado no sea todo lo convincente que sí fueron sus predecesores, pero sale airosa con su irresistible potencia, tanto vocal como emocional. Música salida desde las entrañas.




47

  KING GIZZARD & THE LIZARD WIZARD  

“Nonagon Infinity”

En “Nonagon Infinity”, la psicodelia de King Gizzard nos ha hecho entrar en trance de manera orgásmica. Un mar de texturas en el sonido te desbordan en la escucha de un álbum que recuerda a Devo, Mötorhead o incluso a los irrepetibles Uriah Heep. Pese a que pueda sonar algo repetitivo en algunas pistas, el nivel nunca baja. Guitarras, percusiones y armónicas penetran en el cerebro como los ácidos machacaban las mentes de los afortunados que acudieron a Woodstock del 69.




48

  ANDERSON PAAK  

“Malibú”

Uno de los artistas del año ha sido el hasta este ahora desconocido Anderson Paak. Sus colaboraciones en discos de KAYTRANADA, Chance the Rapper o su proyecto paralelo NxWorries (muy recomendable), siguen y suman a su disco debut “Malibú”. R&B del que se desprende Soul y Jazz por todos los costados, con una producción exquisita y una personalidad que dará mucho que hablar en la música negra.




49

  BIG THIEF  

“Masterpiece”

Si bien es cierto que el título del disco suena algo pretencioso, también podemos decir que es lo único malo de él. “Masterpiece” supone, junto a Whitney, el debut más interesante del panorama pop en este 2016. Recuerdan, y bastante, a los también geniales Hospitality. Esto es, melodías irresistibles y la inocencia del debutante en estado puro, que impregnan a las canciones un aura de sencillez altamente inmejorable. Amor en estado puro.




50

  HAMILTON LEITHAUSER + ROSTAM  

“I Had A Dream That You Were Mine”

Que el torrente sonoro que sale de las cuerdas vocales del exlíder de The Walkmen (ahora también en solitario) se junte con Rostam, una de las piezas clave de Vampire Weekend (banda de la que se ha despedido), ya parece raro. Sacan “A 10000 Times” a modo de presentación y despejan todas las dudas. Cierto, este absoluto temazo destaca sobre el resto de un conjunto que tampoco tiene desperdicio. Hay mucho donde rascar en este esperanzador y original dúo.





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